París – 21.07.2026: El Parlamento francés ha aprobado definitivamente el proyecto de ley Ripost para reforzar la seguridad pública. El texto fue presentado en marzo por el ministro del Interior, Laurent Nunez, y reúne numerosas medidas penales y administrativas contra fenómenos que, según el Gobierno, afectan a la vida cotidiana y a la sensación de seguridad. El apoyo procedió del centro político, de la derecha conservadora y del Rassemblement National.
Ripost representa respuestas inmediatas a hechos que afectan al orden público, la seguridad y la tranquilidad de la población. Tras un procedimiento legislativo acelerado, el Senado aprobó por primera vez el proyecto el 26 de mayo de 2026. La Asamblea Nacional lo aprobó en una versión modificada el 15 de julio. Una comisión mixta paritaria de diputados y senadores acordó un texto de compromiso el 20 de julio.
Una sección central se refiere al consumo indebido de óxido nitroso, conocido como gas de la risa. Las normas pretenden sancionar con mayor severidad la venta, posesión, transporte y uso con fines intoxicantes. El Gobierno alude a los daños para la salud y a las alteraciones en el espacio público. Durante el procedimiento parlamentario también se debatió si la sustancia debía clasificarse legalmente como estupefaciente; esta clasificación más amplia no forma parte del núcleo de la ley aprobada.
Otras disposiciones se dirigen contra las fiestas musicales no autorizadas, las carreras motorizadas en espacios públicos y el uso indebido de fuegos artificiales. En el caso de grandes eventos musicales no autorizados, se endurecen las posibilidades de notificación y sanción. La ley también amplía las herramientas de los prefectos y de las autoridades de seguridad, por ejemplo para la incautación de material. Para el Gobierno, esta vinculación de distintos ámbitos delictivos expresa un enfoque destinado a responder rápidamente a perturbaciones recurrentes.
Sin embargo, el texto no incluye únicamente sanciones contra conductas individuales. También contiene disposiciones sobre inmuebles ocupados y alojamientos turísticos amueblados, las competencias de los actores municipales de seguridad y los medios técnicos de la policía. Entre ellos figuran, bajo condiciones definidas por la ley, las cámaras corporales, los drones, la videovigilancia y la lectura automatizada de matrículas. Precisamente esta ampliación de las capacidades de actuación del Estado fue controvertida durante el procedimiento legislativo.
Los diputados de izquierda y ecologistas criticaron el carácter heterogéneo de la iniciativa y dudaron de que la acumulación de nuevos tipos penales aborde eficazmente las causas de la violencia y la delincuencia cotidianas. El diputado Alexis Corbiere señaló en una pregunta parlamentaria posibles restricciones de las libertades individuales, en particular mediante tecnologías de vigilancia, sanciones administrativas y cambios en los procedimientos policiales. La defensora de los derechos humanos del Estado también había valorado críticamente algunas disposiciones.
Con la aprobación definitiva, el procedimiento parlamentario queda concluido. Antes de su entrada en vigor, aún deben completarse los pasos constitucionalmente previstos de promulgación y publicación. Para su efecto práctico serán decisivos posteriormente los decretos de aplicación, la implementación por las prefecturas, la policía y la justicia, así como el control judicial de las medidas individuales. Por tanto, la ley representa sobre todo una ampliación del arsenal jurídico, no una aplicación uniforme automática en todo el país.
Fuentes
- Franceinfo
- Senado
- Asamblea Nacional
- Ministerio del Interior