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Nachrichten.fr · July 25, 2026

80 años después: Francia recuerda el D-Day «olvidado» de Provenza

El 15 de agosto de 1944, más de 100.000 soldados aliados —estadounidenses, canadienses y británicos— asaltaron las playas del Var. Esto allanó el camino para el «Armée B», una fuerza de más de 250.000 soldados, procedentes en su mayoría de las colonias francesas de África. En menos de dos semanas, Toulon y Marsella fueron reconquistadas y liberadas de la Wehrmacht alemana, un éxito decisivo para la liberación de Europa.

Pero ¿qué hace que este acontecimiento sea tan especial hoy, 80 años después?

La respuesta reside en la memoria y el reconocimiento. El «Armée B», dirigido por el general de Lattre de Tassigny, estaba compuesto en gran parte por soldados norteafricanos y combatientes de las colonias francesas. Casi 130.000 soldados «musulmanes», como se les denominaba entonces, procedían de Argelia y Marruecos, a los que se sumaban 12.000 soldados coloniales, entre ellos tiradores senegaleses, «Marsouins» del Pacífico y tropas de las Antillas francesas. Estos hombres lucharon y murieron por una Francia que a menudo solo conocían como potencia colonial.

En el pasado, esta contribución fue a menudo ignorada, y precisamente ahí comienza la conmemoración de este año. El presidente Emmanuel Macron destacó en la ceremonia de este año la importancia de estos soldados y la obligación de no olvidar nunca su sacrificio. Es un momento de pausa colectiva y quizá también un llamamiento a volver a contar la historia para honrar a quienes a menudo solo aparecen como una nota al margen en los libros de historia.

Que la conmemoración de este año, que se celebra en un círculo reducido, cuente con la asistencia de varios jefes de Estado africanos demuestra la continua vinculación entre Francia y sus antiguas colonias. Entre los asistentes se encuentran, entre otros, los presidentes de Camerún, Togo y la República Centroafricana, así como los primeros ministros de las Comoras y Marruecos. Otros países como Senegal y Costa de Marfil estuvieron representados por ministros, mientras que algunos Estados, entre ellos Níger y Mali, renunciaron a participar, una señal de las relaciones más complejas y tensas con estos países.

No solo los recuerdos, sino también el tiempo hicieron que la conmemoración de este año fuera excepcional. Una fuerte tormenta obligó a los organizadores a cancelar partes del programa, incluida una recreación prevista del desembarco en la bahía de Tolón. En su lugar, se puso el foco en las palabras, y esas palabras resonaron.

El papel del «Armée B» y de sus soldados procedentes de las colonias se valora este año más que nunca. Es un recordatorio de que el camino hacia la libertad y la paz a menudo fue allanado por quienes cuyas historias permanecían en la sombra. A veces hacen falta 80 años para que estas historias salgan plenamente a la luz pública.

Las celebraciones concluyen con un almuerzo simbólico a bordo del portahelicópteros francés «Dixmude», donde los jefes de Estado presentes se reúnen en un círculo reducido. Pero muchas de las preguntas que plantea esta conmemoración siguen estando lejos de responderse. ¿Quién recordará dentro de 20 años, en la celebración del 100.º aniversario del desembarco en Provenza, y qué se contará?