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Jean-Paul Huber · 20/07/2026

Tras la interrupcion del set de Barbara Butch en Grenoble: Bompard defiende la protesta pacifica

Grenoble – 20.07.2026: La actuacion de Barbara Butch en el festival municipal de verano Cabaret Frappe fue interrumpida el sabado por la noche, 18 de julio, tras unos veinte minutos. Manifestantes propalestinos y antifascistas perturbaron el set de DJ en el Jardin de Ville; los organizadores lo dieron por terminado por motivos de seguridad. Posteriormente, la ciudad de Grenoble anuncio que presentaria una denuncia.

El lunes, Manuel Bompard, de La France insoumise, declaro que podia entender la protesta, siempre que se mantuviera pacifica. Con ello, el coordinador del movimiento de izquierda reaccionaba a un episodio que hace tiempo es mas que una agitada noche de festival. La cuestion es si las objeciones politicas contra una artista pueden llegar hasta el umbral en el que una actuacion se vuelve de hecho imposible.

Barbara Butch, una de las figuras mas visibles de la cultura francesa de clubes y queer, llevaba semanas siendo objeto de un llamamiento al boicot. El detonante fue su apoyo a la denominada propuesta Yadan. El proyecto de ley, presentado por la diputada Caroline Yadan y retirado posteriormente, pretendia combatir nuevas manifestaciones de antisemitismo y, entre otras medidas, endurecer el derecho penal en materia de apologia de actos terroristas. Sus criticos veian en el riesgos para la libertad de expresion y para las muestras de solidaridad con los palestinos.

La seccion local de La France insoumise habia criticado la inclusion en el programa de la artista judia y llamado al boicot. Tambien se la acuso de haber mostrado cercania politica con Israel mediante su prevista participacion en un evento Pride en Tel Aviv. La DJ rechazo esa interpretacion de sus posturas. Precisamente esta mezcla, en la que se entrelazan arte, origen y atribuciones politicas, hace que el caso resulte tan desagradable.

El ayuntamiento insiste en la libertad de programacion. El responsable de Cultura, Alexis Monge, subrayo tras la interrupcion que Grenoble no minimiza ni el sufrimiento de la poblacion de Gaza ni la responsabilidad de proteger el arte y a los artistas. En un escenario de festival pensado en principio para la musica, el baile y la despreocupacion estival, chocaron asi dos preocupaciones que ambas operan en el espacio publico, pero eligen medios radicalmente distintos.

El episodio toca una fibra sensible de la escena cultural francesa. Los llamamientos al boicot forman parte de la confrontacion politica; se vuelven problematicos cuando la critica se transforma en una impedimento efectivo de las actuaciones. Que el set de Barbara Butch no pudiera concluir con normalidad no es, por tanto, solo un episodio de Grenoble. Es una prueba de hasta que punto los espacios culturales pueden resistir cuando la disputa politica los alcanza a todo volumen.

Para Barbara Butch, la noche debio de ser al mismo tiempo una experiencia personalmente dolorosa. La artista representa desde hace anos una cultura de clubes que pretende crear espacios seguros para las minorias. Que precisamente ella se haya convertido ahora en objeto de un conflicto en el que se entrelazan la pertenencia judia, el debate sobre el antisemitismo y la guerra en Oriente Medio confiere al concierto interrumpido un simbolismo inquietante.

Fuentes

  • Franceinfo
  • Agence France-Presse
  • Ville Grenoble
  • Le Monde
  • Le Dauphine Libere