Lestelle-Bétharram – 21.06.2026: Una comisión independiente, designada por el Institut Louis-Joinet, ha publicado un informe sobre los maltratos sistemáticos en la Escuela Católica Notre-Dame-de-Bétharram en el suroeste de Francia. Los maltratos, que se produjeron desde los años 50 hasta los 2000, incluyeron violencia física y sexual perpetrada tanto por clérigos como por seglares. El escándalo, que salió a la luz en 2024, atrajo la atención mediática y política, ya que se presentaron casi 250 denuncias, aunque solo una persona fue procesada.
La comisión identificó 196 víctimas conocidas y 37 agresores señalados. Sin embargo, mediante extrapolaciones, se estimó que el número real de víctimas podría alcanzar hasta 1.500, debido a las bajas tasas de denuncia en décadas anteriores. El informe destaca la naturaleza institucional y sistémica de la violencia y pide un mecanismo específico de indemnización que también incluya a las víctimas de violencia no sexual. Hasta ahora, se han pagado 1,4 millones de euros a 48 víctimas.
La comisión subrayó la necesidad de un apoyo integral para las víctimas, que incluya atención psicológica y asistencia legal, y recalcó la importancia de la memoria pública y la reflexión social. Aunque la comisión enfatiza su independencia, algunas víctimas criticaron sus vínculos con la orden religiosa financiadora y el manejo del acceso a los archivos.
En vísperas de la anunciada visita del Papa Leo XIV a Lourdes en septiembre de 2026, las víctimas de Bétharram solicitaron una audiencia breve pero simbólica para defender un plan de acción centrado en la verdad, la reparación y la protección de menores.
La Escuela Católica Notre-Dame-de-Bétharram, activa desde los años 50 hasta los 2000 en los Pirineos Atlánticos, fue reconocida anteriormente por su alta calidad académica y disciplina. Sin embargo, hoy está marcada por el deterioro y las cicatrices del escándalo.
Las revelaciones sobre los maltratos en Notre-Dame-de-Bétharram han desencadenado un debate más amplio sobre la violencia institucional en escuelas católicas de Francia. Se han reportado casos similares en otras instituciones, lo que subraya la necesidad de fortalecer las medidas de protección para niños y jóvenes.