París – 10.06.2026: Tras la trágica muerte de Lyhanna en el departamento de Gers, Aurore Bergé, la ministra para la igualdad entre mujeres y hombres, ha anunciado que incluirá la imprescriptibilidad de la violencia sexual en la ley de protección infantil prevista. Subrayó que el actual plazo de prescripción “protege a los agresores” y “condena a las víctimas”.
Lyhanna, una niña de 15 años del Gers, fue encontrada muerta hace dos semanas. Las investigaciones revelaron que había sido víctima de violencia sexual durante un largo período. Este caso ha provocado conmoción en todo el país y reavivado el debate sobre los plazos de prescripción para estos crímenes.
Actualmente, el plazo de prescripción para la violencia sexual contra menores en Francia es de 20 años a partir del 18º cumpleaños de la víctima. Bergé argumenta que este plazo permite a los agresores eludir su responsabilidad, mientras que las víctimas a menudo sólo encuentran el valor para denunciar años después. Por ello, pide un cambio legislativo que haga imprescriptibles dichos delitos.
En el pasado ya se intentó ampliar los plazos de prescripción para la violencia sexual. Por ejemplo, en 2014 se discutió una propuesta de ley que pretendía retrasar el inicio del plazo de prescripción hasta el momento en que la víctima toma conciencia del delito. Sin embargo, esta iniciativa enfrentó objeciones legales y prácticas, especialmente en cuanto a la carga de la prueba y la protección de los derechos de los acusados.
Bergé enfatizó que la reforma propuesta no solo otorgaría justicia a las víctimas, sino que también enviaría un mensaje firme a la sociedad de que la violencia sexual es inaceptable y no prescribe. Anunció que en las próximas semanas colaborará con la ministra de Justicia Nicole Belloubet y otras autoridades pertinentes para examinar el marco legal para una reforma de este tipo.
Las reacciones a la propuesta de Bergé son variadas. Mientras asociaciones de víctimas y numerosos políticos la apoyan, algunos juristas advierten sobre posibles problemas en su implementación y el riesgo de sentencias erróneas. Destacan la necesidad de preservar los derechos de los acusados y fortalecer las pruebas.
Independientemente del debate sobre los plazos de prescripción, el caso de Lyhanna sigue siendo un triste ejemplo del persistente problema de la violencia sexual contra menores en Francia. La reforma legislativa propuesta podría suponer un paso hacia una mejor protección de niños y jóvenes.
El público espera ahora con interés los próximos pasos del gobierno y el desarrollo del proyecto de ley. Queda por ver si y en qué forma se incluirá la imprescriptibilidad de la violencia sexual en la ley de protección infantil.