Un nombre cargado de tradición desaparece: el barrio de La Négresse en Biarritz será renombrado tras una decisión judicial. Mientras algunos consideran que esta decisión se esperaba desde hace mucho tiempo, otros se sienten tomados por sorpresa.
Un nombre cargado de historia y controversias
Desde hace siglos, un barrio de Biarritz lleva el nombre de La Négresse, pero esto llegará a su fin en mayo de 2025. La Corte Administrativa de Apelación de Burdeos decidió que este nombre atenta contra la dignidad de las personas. Por lo tanto, la ciudad debe renombrar el barrio, lo que suscita animados debates entre los habitantes.
¿Cómo surgió este nombre? Según una antigua leyenda, se remontaría a una mujer negra que regentaba una posada en este barrio en la época de Napoleón I. El nombre se transmitió de generación en generación y formaba parte de la identidad local para muchos habitantes.
Pero para otros, este término simboliza un pasado colonial y estructuras racistas que ya no tienen cabida en la sociedad actual.
Entre identidad y cambio
La decisión judicial fue impulsada en gran medida por el compromiso de la organización “Mémoires et Partage”. Su presidente, Karfa Diallo, celebra la sentencia como una victoria para los valores republicanos y subraya:
“Durante más de dos siglos, el nombre de una mujer negra estuvo expuesto públicamente. Ahora es el momento de escribir la historia de otra manera.”
Pero no todo el mundo comparte esta opinión. Muchos habitantes no entienden por qué un nombre que existe desde hace siglos se consideraría de repente problemático. La alcaldesa de la ciudad recibió numerosas cartas en las que ciudadanos expresaban su descontento. Por ello, decidió impugnar la decisión ante el Consejo de Estado, la máxima jurisdicción administrativa de Francia.
¿Un precedente para otras ciudades?
Biarritz no es la primera ciudad de Francia en abordar los nombres de lugares históricos. En los últimos años, se han producido regularmente debates sobre nombres de calles y plazas que evocan contextos coloniales o discriminatorios. Pero ¿dónde trazar la línea entre la memoria y el cambio necesario?
Mientras que algunos ven en el cambio de nombre un paso hacia el progreso social, otros lo consideran una medida excesiva que ignora las tradiciones.
Una cosa es segura: el caso de Biarritz podría sentar jurisprudencia. Si el Consejo de Estado confirma la decisión, podría desencadenar una ola de nuevos cambios de nombre en toda Francia.
Por Catherine H.