Bunia – 23.07.2026: El brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda ha superado el umbral de las 1.000 muertes, según los datos más recientes evaluados por la Organización Mundial de la Salud. En total, se han registrado 1.001 muertes. Las nuevas cifras se basan principalmente en datos de las autoridades sanitarias congoleñas hasta el 20 de julio y muestran que la epidemia sigue cobrando una dinámica considerable en el este del país.
En la República Democrática del Congo se han registrado 2.473 infecciones confirmadas y 999 muertes desde el inicio del brote a mediados de mayo. Uganda sigue notificando 20 casos confirmados y dos muertes. Por tanto, casi toda la carga actual de la enfermedad recae en el país vecino. Las cifras se revisan continuamente y pueden cambiar debido a pruebas de laboratorio notificadas posteriormente o a casos reclasificados.
La más afectada sigue siendo la provincia nororiental de Ituri, en la frontera con Uganda y Sudán del Sur. Allí se notificaron 2.202 casos y 838 muertes. También se registraron casos principalmente en Kivu del Norte. Según la autoridad sanitaria europea, un total de 47 de las 140 zonas sanitarias de cinco provincias están afectadas. La propagación por varias zonas administrativas dificulta el seguimiento de los contactos y la atención rápida de los enfermos.
La epidemia está causada por el ebolavirus de Bundibugyo. Actualmente no existe una vacuna específica autorizada ni un tratamiento estándar dirigido para este tipo de ébola. Por ello, son decisivos la detección temprana de casos sospechosos, las pruebas de laboratorio, el aislamiento y la atención médica de los infectados, así como la vigilancia de los contactos estrechos. La Organización Mundial de la Salud también subraya la importancia de los entierros seguros y de una estrecha colaboración con las comunidades afectadas.
Uganda no ha notificado ningún nuevo caso confirmado desde el 21 de junio. El último paciente tratado fue dado de alta de un centro de aislamiento en Kampala el 16 de julio, tras dos pruebas negativas. Con ello comenzó el periodo obligatorio de 42 días de vigilancia reforzada antes de que pueda declararse el fin del brote en el país. Debido a que la epidemia sigue activa en la República Democrática del Congo, persiste el riesgo de nuevos casos importados.
La Organización Mundial de la Salud evalúa como muy alto el riesgo dentro de la República Democrática del Congo debido a la transmisión persistente. Para Uganda y los Estados vecinos, el riesgo sigue siendo alto, especialmente por la movilidad transfronteriza, el comercio y las rutas regionales de transporte. Para Europa, el riesgo de infección para la población general continúa considerándose muy bajo. Según la situación actual, la organización no recomienda restricciones generales a los viajes ni al comercio con los países afectados.
Fuentes
- Organización Mundial de la Salud
- Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades
- Agence France-Presse