Pocos días antes del inicio de la Copa Mundial de Fútbol 2026, Clermont-Ferrand endurece notablemente sus medidas de seguridad. La administración municipal responde a una serie de disturbios y actos de vandalismo que en las últimas semanas han generado tensiones considerables. En el centro está una medida que genera debate en todo el país: un toque de queda nocturno para menores no acompañados de menos de 16 años.
En el futuro, los jóvenes de este grupo de edad no podrán estar solos en ciertas partes de la ciudad entre las 23:00 y las 7:00 horas. Se verán especialmente afectadas el centro de la ciudad y las inmediaciones de la estación de tren. Esta reglamentación será válida durante el Mundial y forma parte de un concepto integral de seguridad.
Reacción a disturbios reiterados
La decisión se toma en el contexto de varios incidentes violentos ocurridos recientemente tras celebraciones futbolísticas. Especialmente después del triunfo del Paris Saint-Germain en la Champions League, se produjeron saqueos, incendios provocados y ataques contra fuerzas del orden en diversas cis francesas. Clermont-Ferrand tampoco escapó a estos disturbios.
El alcalde Julien Bony califica el toque de queda como una medida excepcional pero necesaria. Según su evaluación, los menores estuvieron involucrados de manera desproporcionada en los incidentes recientes. La ciudad pretende tanto garantizar el orden público como proteger a los jóvenes de situaciones peligrosas.
No habrá fan-zonas y estrictas regulaciones
Sin embargo, el toque de queda es solo una parte de un plan de seguridad mucho más amplio. A diferencia de muchas otras cis francesas, Clermont-Ferrand renuncia completamente a las fan-zonas públicas. No se permitirán pantallas gigantes en espacios públicos, ni siquiera si la selección nacional francesa avanzara lejos en el torneo.
Los establecimientos de hostelería sí podrán seguir transmitiendo los partidos en sus interiores, pero quedan prohibidas pantallas adicionales en el exterior. Paralelamente, se limitarán en horario las reuniones en ciertas zonas. Además, habrá normas más estrictas sobre el consumo de alcohol en lugares públicos y se prohíben las barbacoas en espacios públicos.
Las autoridades pondrán especial atención en la lucha contra el uso ilegal de fuegos artificiales y artefactos pirotécnicos, que se utilizaron con frecuencia en los disturbios anteriores. También aumentarán los controles en el transporte público local.
¿Seguridad o vulneración de derechos fundamentales?
Las medidas muestran la tensión en la que se encuentran muchas comunas francesas. Por un lado, crece la presión política para reaccionar con determinación ante la violencia reiterada en grandes eventos. Por otro lado, los toques de queda y las amplias restricciones a las reuniones plantean dudas sobre la proporcionalidad de las intervenciones estatales.
Clermont-Ferrand es una de las cis que apuesta especialmente por la prevención. Si la vía adoptada realmente conducirá a una mayor seguridad o si intensificará el debate social sobre libertad y control se irá viendo durante el Mundial.
Autor: P. Tiko