París – 22.07.2026: En una sala tranquila, una entrevista no comienza con una pregunta sobre la sospecha, sino con una invitación a contar. Un informe publicado el miércoles por franceinfo sitúa en el centro el protocolo NICHD, que los servicios franceses de investigación utilizan en las entrevistas a niños. Se trata de una tarea decisiva: escuchar a los menores sin imponer a sus palabras las expectativas de los adultos.
NICHD son las siglas en inglés del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de Estados Unidos. El protocolo establece una secuencia fija para las entrevistas. Primero se explican las reglas: un niño puede decir que no sabe algo, que no lo recuerda o que no entiende una pregunta. También debe poder corregir al adulto. Solo después se pasa al motivo de la investigación.
La pregunta abierta ocupa un lugar central. En vez de anticipar detalles, los agentes especialmente formados deben pedir al niño que describa, a partir de su propio recuerdo, lo que pudo haber ocurrido. Las preguntas cerradas o sugestivas deben evitarse en la medida de lo posible. La Gendarmería francesa describe el objetivo como una doble protección: reducir la influencia de las preguntas y adaptar la conducción de la conversación a la edad y las capacidades del niño.
Esto es más que una cuestión de tono adecuado. Las declaraciones de los jóvenes pueden tener gran importancia en los procesos penales y, al mismo tiempo, son especialmente vulnerables. Por ello, el método intenta evitar que una entrevista se convierta en un interrogatorio. La confianza se construye mediante conversaciones neutrales y mediante la petición de relatar primero con detalle una experiencia cotidiana. De este modo, los niños aprenden que no tienen que adivinar qué respuesta se espera de ellos.
El derecho procesal francés también establece medidas de protección. Según el artículo 706-52 del Código de Procedimiento Penal, la entrevista a víctimas menores de edad en determinados delitos graves se graba por regla general de forma audiovisual durante la investigación. La grabación busca evitar en lo posible entrevistas repetidas y permite a la justicia reconstruir posteriormente el desarrollo de la conversación. Es confidencial y no puede difundirse.
Sin embargo, el protocolo NICHD no decide sobre la culpabilidad ni sustituye otras investigaciones. Su tarea es más limitada, pero fundamental: recoger una declaración con el mayor cuidado posible. Las investigaciones científicas sobre entrevistas estructuradas concluyen desde hace años que las invitaciones abiertas pueden conducir a declaraciones más detalladas y más basadas en el propio recuerdo que las preguntas que ya sugieren respuestas.
La atención actual sobre esta práctica recuerda que la protección de la infancia también comienza en el lenguaje. Para los investigadores, esto implica disciplina: paciencia en lugar de presión, repreguntar en lugar de interpretar. Para los niños, puede significar que sus palabras no se traduzcan apresuradamente al lenguaje de los adultos. Precisamente allí donde una declaración puede marcar el inicio de un procedimiento, se trata de una cuestión de respeto y de rigor propio del Estado de derecho.
Fuentes
- franceinfo
- Gendarmerie nationale
- Legifrance
- NICHD Investigative Interview Protocol
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