París – 05.08.2026: Este miércoles llega a los cines franceses “Cotton Queen”, un debut como directora inusualmente delicado y, al mismo tiempo, decidido. En 94 minutos, la directora y guionista sudanesa Suzannah Mirghani narra la historia de Nafisa, una joven de 15 años que vive en una zona de cultivo de algodón junto al Nilo. Su vida cotidiana está marcada por el trabajo, las expectativas familiares y las historias de su abuela Al-Sit, la respetada matriarca del pueblo.
Al-Sit conserva la memoria de la resistencia contra el dominio colonial británico. Este pasado no aparece en la película de Mirghani como un álbum familiar reverencialmente guardado. Moldea la forma en que las mujeres del pueblo hablan de la tierra, la dignidad y la pertenencia. El algodón es a la vez medio de subsistencia y materia de memoria: en él se condensa una historia en la que los intereses económicos determinaron durante mucho tiempo el destino de cuerpos y tierras ajenos.
El orden heredado empieza a tambalearse cuando un empresario extranjero ofrece un proyecto de desarrollo y semillas modificadas genéticamente. Su propuesta promete mayores cosechas y modernización, pero interviene profundamente en la vida de la comunidad. En Nafisa confluyen los deseos de los mayores, los intereses del inversor y el anhelo de una joven por llevar una vida autodeterminada.
Mirghani opta por la forma de un drama de iniciación. La cuestión política de la soberanía de Sudán no se envuelve en discursos programáticos, sino en miradas, conflictos y la cercanía cotidiana de los campos. Nafisa comprende que la independencia exige más que el fin del dominio colonial formal: también implica el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, el propio trabajo y el propio futuro.
Esta unión entre emancipación personal e historia política confiere a la película su tensión particular. El pueblo no es ni un mero decorado ni un contrapunto romantizado a la modernidad. Aparece como un espacio social con sus propias jerarquías, dependencias y recuerdos. La autoridad de Al-Sit también sigue siendo ambivalente: la abuela encarna la fuerza de la resistencia, pero al mismo tiempo representa expectativas frente a las cuales Nafisa debe afirmar su propia voz.
Los papeles principales están interpretados por Mihad Murtada como Nafisa, Rabha Mohamed Mahmoud como Al-Sit y Talaat Fareed. La película fue rodada en árabe; la fotografía estuvo a cargo de Frida Marzouk y la música fue compuesta por Amine Bouhafa. “Cotton Queen” fue realizada como una coproducción internacional con participación francesa, entre otros de Maneki Films. La distribución francesa corre a cargo de Wayna Pitch.
La película celebró su estreno mundial en 2025 en la Settimana della Critica, la semana independiente de la crítica de la Mostra de Venecia. En Francia está autorizada para todos los públicos. Mirghani no explica las relaciones de poder con martillazos. Deja que emerjan del polvo de los campos, de la autoridad de una abuela y de la rebeldía de una adolescente.
Fuentes
- Centre national du cinéma et de l’image animée
- Wayna Pitch
- Maneki Films
- La Biennale di Venezia
- L’Officiel des spectacles
- Franceinfo
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