París – 02.08.2026: Con el inicio de la temporada de vacaciones, los sticks solares se ofrecen cada vez más como una alternativa práctica a la crema solar clásica. Los productos sólidos pueden aplicarse de forma precisa, por ejemplo en la nariz, las orejas, los labios, las mejillas, las manos o las zonas calvas de la cabeza. Caben en bolsos pequeños y no dejan crema en las manos. Sin embargo, para la protección de grandes superficies, las lociones o cremas suelen ser más adecuadas.
Lo determinante no es tanto la forma de aplicación como una protección suficiente frente a los rayos UVB y UVA. El factor de protección solar describe principalmente la protección contra la radiación UVB, que provoca quemaduras solares. La radiación UVA penetra más profundamente en la piel, acelera su envejecimiento y también aumenta el riesgo de cáncer de piel. Por ello, los consumidores deben prestar atención a una protección de amplio espectro claramente indicada.
La autoridad francesa de seguridad alimentaria, medioambiental y laboral Anses advierte de que muchas personas utilizan una cantidad de protector solar considerablemente menor que la empleada para comprobar la eficacia protectora indicada. Con los sticks, esta diferencia puede ser especialmente grande. En superficies pequeñas permiten una aplicación precisa; en brazos, piernas, espalda o pecho, en cambio, resulta más difícil lograr una capa uniforme y suficientemente gruesa.
Para todo el cuerpo de un adulto medio, Anses indica como referencia unos 36 gramos de loción, lo que equivale aproximadamente a seis cucharaditas. La crema o leche solar debe distribuirse sobre todas las zonas de piel descubiertas, incluidas las orejas, la nuca y el empeine de los pies. Un stick puede complementar esta protección básica cuando se desean volver a proteger zonas concretas del rostro después de nadar, hacer deporte o secarse.
El precio también influye en la decisión de compra. Según farmacéuticos citados por Franceinfo, los sticks son más caros por mililitro que las cremas solares clásicas. Por tanto, el envase compacto tiene sentido sobre todo para un uso específico. Quien necesite proteger grandes superficies de piel consume el producto rápidamente y, aun así, puede no conseguir una cobertura completa.
Además, un factor de protección solar alto no sustituye un comportamiento prudente bajo el sol. Anses clasifica los factores de protección solar 50 y 50+ como un nivel alto de protección, pero señala que incluso estos productos no ofrecen una protección total. La sombra, la ropa que cubra la piel, un sombrero de ala ancha y las gafas de sol siguen siendo importantes. Los bebés y los niños pequeños deben evitar en lo posible la exposición directa al sol.
La protección solar también debe renovarse con regularidad: aproximadamente cada dos horas, así como después de bañarse, sudar mucho o secarse. Por ello, para muchos veraneantes puede resultar práctica una combinación: crema o loción para el cuerpo y un stick para zonas sensibles, pequeñas o difíciles de cubrir con crema cuando se está fuera de casa.
Fuentes
- Franceinfo
- Anses
- Cancer Environnement
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