París – 09.07.2026: La Asamblea Nacional aprobó el 7.07.2026 en primera lectura una controvertida disposición que introduce una presunción de actuación lícita en el uso de armas por parte de las fuerzas policiales y la Gendarmería. La iniciativa pretende reordenar la valoración penal de los disparos y establece que no se criminalicen apresuradamente las decisiones adoptadas en situaciones de peligro. Según el texto, la presunción puede ser refutada mediante pruebas en contrario.
Las críticas más duras proceden de la oposición de izquierdas. Éric Coquerel (La France insoumise) advierte que la nueva regulación aumentaría “el número de posibles fallecimientos”, porque de facto rebaja el umbral para el uso letal de armas de fuego. Señala la importancia de un control judicial intenso cuando la violencia estatal causa muertes. Organizaciones de la sociedad civil expresan preocupaciones similares. Amnesty International France, la Ligue des droits de l’homme y asociaciones profesionales como el Syndicat de la magistrature consideran que existe el riesgo de que la carga de la prueba se desplace en la práctica en perjuicio de las víctimas y sus familiares, y que esto dificulte las investigaciones.
Los partidarios subrayan la protección de las fuerzas desplegadas. El impulsor, Eric Pauget, argumenta que la policía toma decisiones bajo una presión de tiempo y peligro de vida extremos; los procesos posteriores no deberían criminalizar sistemáticamente actuaciones legítimas. Sus defensores señalan que la presunción es refutable y no excluye ni los procedimientos disciplinarios internos ni las investigaciones de la fiscalía. Según esta versión, pretende aportar seguridad jurídica y definir con mayor claridad los márgenes de decisión en situaciones dinámicas.
Desde el punto de vista jurídico, con la reforma se coloca en el centro la cuestión de cómo afectarán en la práctica las formulaciones sobre la justificación y la carga probatoria. Los comentaristas subrayan que incluso pequeños cambios en el texto pueden tener consecuencias para los estándares de investigación, las directrices de despliegue y los informes internos. Será determinante cómo los tribunales concreten el alcance de la presunción y qué exigencias se impongan respecto a la documentación, las grabaciones de las cámaras corporales y las declaraciones de los testigos. También seguirá siendo un punto clave de futuras interpretaciones la relación con las normas vigentes sobre legítima defensa y estado de necesidad.
El procedimiento aún no ha concluido. Tras la primera lectura en la Asamblea Nacional, el Senado debe examinar el texto. En el trámite parlamentario pueden introducirse enmiendas, por ejemplo en la definición de la situación de peligro, el alcance de la presunción y los criterios para su refutación. Paralelamente, se s컞n peticiones y anuncios de nuevas protestas. Para el Gobierno se plantea la ponderación fundamental entre la seguridad interior, la protección de la confianza de las fuerzas desplegadas y la preservación de un control de Estado de derecho eficaz. Independientemente del resultado, el debate marcará la práctica operativa y la cuestión de la confianza pública en la policía y la justicia.
Fuentes
- Franceinfo
- Assemblée nationale
- Le Monde
- TF1 Info