París – 16.07.2026: La disputa sobre la renovación de la flota francesa de aviones de extinción se ha intensificado entre Gabriel Attal y Jean-Luc Mélenchon. El ex primer ministro rechazó la acusación de que su Gobierno hubiera impedido la adquisición de otros dos Canadair. Mélenchon habría tergiversado los hechos, declaró Attal en una aparición televisiva el 15 de julio. Señaló que durante su mandato se encargaron dos aeronaves nuevas.
Esta afirmación solo refleja una parte de los hechos. El contrato estatal para dos aviones anfibios de extinción DHC-515 se formalizó efectivamente en agosto de 2024, cuando Attal aún era jefe de Gobierno. Según el Gobierno y el socio contractual canadiense, las aeronaves deberán entregarse en 2028. Forman parte del programa europeo de protección civil rescEU, que organiza adquisiciones conjuntas y la puesta a disposición mutua de recursos de intervención.
Sin embargo, el núcleo de la controversia reside en una decisión presupuestaria anterior. El decreto n.º 2024-124, de 21 de febrero de 2024, recortó 52,7 millones de euros en autorizaciones de pago del programa de seguridad civil. El decreto no menciona individualmente las aeronaves. No obstante, un informe presupuestario del Senado señaló en noviembre de 2024 que el recorte había obligado a la Dirección General de Seguridad Civil y Gestión de Crisis a renunciar a la perspectiva de encargar dos Canadair.
Una investigación parlamentaria de 2025 también estableció esta relación. La Dirección General de Seguridad Civil confirmó a varios medios que el ahorro impidió la adquisición de los dos aviones adicionales. El entorno de Attal sostiene, en cambio, que la reducción formaba parte de un ajuste general del gasto y no afectaba de forma específica a ningún contrato individual. Políticamente, esto solo exime de responsabilidad al ex primer ministro de manera limitada: existe una relación documentable entre la decisión presupuestaria y la renuncia a la opción.
El conflicto se ve agravado por dos procesos de adquisición distintos. Attal puede remitirse a los dos DHC-515 encargados de forma vinculante en 2024; Mélenchon, a otros dos aviones cuya financiación estaba prevista previamente, pero que desapareció tras el recorte de créditos. El objetivo político inicial tras los graves incendios forestales de 2022 era claramente más ambicioso: el presidente Emmanuel Macron había anunciado la renovación de la flota de entonces, compuesta por doce Canadair, así como cuatro aeronaves adicionales.
Mientras tanto, otros dos DHC-515 están contemplados en el presupuesto de seguridad civil para 2026, siempre que la ley presupuestaria entre en vigor en esta forma. Sin embargo, su disponibilidad no se espera hasta finales de 2032 o en 2033. El debate revela así un problema estructural: las decisiones presupuestarias a corto plazo se enfrentan a plazos de producción y entrega extremadamente largos. Por ello, además de los Canadair, ocho aviones Dash, aeronaves de reconocimiento y helicópteros y aviones de extinción alquilados siguen siendo fundamentales para la capacidad de respuesta ante incendios forestales.
Fuentes
- Franceinfo
- Legifrance
- Assemblée nationale
- Sénat
- Canadian Commercial Corporation
- La Dépêche du Midi
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