Quienes donen un órgano en vida en Francia no deberán asumir en el futuro ni desventajas financieras ni cargas administrativas. Con este objetivo, el Senado aprobó por unanimidad el 9 de junio de 2026 una propuesta de ley que garantiza la denominada “neutralidad financiera” de la donación de órganos en vida. La idea fundamental es tan sencilla como trascendental: una donación de órganos no debe enriquecer ni perjudicar al donante.
Hasta ahora, existía una brecha considerable entre este principio ético y la realidad. A pesar de la cobertura total de los costos de los procedimientos médicos, algunos donantes tenían que adelantar gastos, asumir copagos o sufrir pérdidas de ingresos. También los tiempos de espera para el pago de subsidios por enfermedad, así como las dificultades organizativas en el ámbito laboral, podían generar cargas adicionales.
El paquete de leyes ahora aprobado busca eliminar estos obstáculos. Se prevé una cobertura obligatoria y directa de todos los costos relacionados con la donación por parte del seguro de salud. Se excluyen honorarios superiores a las tarifas legales, se eliminan copagos y tasas fijas. Además, se suprimirá el período de carencia para el pago de subsidios por enfermedad existente hasta ahora.
Asimismo, se fortalecen los derechos de los trabajadores. En adelante, las licencias pagadas no solo cubrirán la operación en sí, sino también los exámenes previos necesarios y el seguimiento médico postoperatorio. El objetivo es reducir notablemente el esfuerzo organizativo para los donantes y mejorar la compatibilidad con la vida laboral.
Una adición particularmente destacable fue realizada por el Senado en el ámbito de los seguros. En adelante, las compañías aseguradoras no podrán preguntar en los formularios de salud acerca de una donación de órganos en vida. Con esto, el legislador responde a la preocupación de que los donantes puedan ser indirectamente discriminados en seguros de crédito, de vida o por incapacidad laboral.
La reforma posee no solo una dimensión práctica, sino también política en materia de salud. Francia registró en 2025 un total de 616 trasplantes con donantes vivos, incluidos 605 trasplantes de riñón. Sin embargo, esta cifra sigue siendo baja en comparación con la demanda. El Plan Nacional de Trasplantes para el período 2022-2026 había establecido como meta aumentar la proporción de trasplantes renales con donantes en vida al 20 por ciento. En realidad, esta proporción se situó recientemente solo en un 9,9 por ciento.
Queda por ver si las nuevas regulaciones efectivamente fomentan una mayor disposición a donar. Sin embargo, políticamente el Senado envía una señal clara: quienes estén dispuestos a brindar una nueva vida a otra persona mediante la donación de un órgano no deben temer desventajas financieras ni sociales. La idea ética de la voluntariedad se complementa así por primera vez de manera integral con mecanismos concretos de protección social y económica.
El proyecto de ley será ahora examinado en procedimiento acelerado por la Asamblea Nacional. Su aprobación unánime en el Senado ya sugiere un amplio consenso político.
Autor: P. Tiko