El 26 de julio recuerda dos decisiones politicas que, a primera vista, apenas parecen tener relacion: en Paris, el rey Carlos X restringe la libertad de prensa en 1830; en Alejandria, Gamal Abdel Nasser nacionaliza la Compania del Canal de Suez en 1956. Sin embargo, ambas fechas giran en torno a la misma y dura pregunta: quien posee la legitimidad para decidir sobre un pais, su informacion y sus arterias estrategicas?
El lunes 26 de julio de 1830 se publican en Francia las Ordenanzas de Julio de Carlos X. El rey Borbon se apoya en el articulo 14 de la Carta de 1814 e intenta frenar a una mayoria politica hostil a el. Cuatro ordenanzas suspenden la libertad de prensa, disuelven la Camara de Diputados recien elegida, endurecen el derecho de voto en favor de los acomodados y convocan nuevas elecciones.
Dicho sobriamente, fue una patada politica contra la puerta.
El gobierno de Carlos X, dirigido por Jules de Polignac, queria reafirmar la autoridad monarquica. Pero la Francia de 1830 ya no era un pais en el que un rey pudiera gobernar al margen de la opinion publica sin encontrar resistencia. Las malas cosechas, el aumento de los precios de los alimentos y la inquietud social ya habian envenenado el clima. En las elecciones de junio y julio, los adversarios liberales de la corte habian ganado terreno. Por ello, las ordenanzas se encontraron con una sociedad que ya no aceptaba ser tratada como un espectador silencioso en politica.
Los periodistas reaccionaron con especial rapidez. En las salas de redaccion del periodico Le National, Adolphe Thiers redacto junto a sus colegas una protesta contra la ruptura del orden constitucional. Cuarenta y cuatro periodistas la firmaron. Impresores, tipografos y editores se encontraron de pronto ante una decision existencial: obedecer o seguir imprimiendo. La prensa de entonces no era un smartphone transparente en cada bolsillo, pero ya poseia una enorme fuerza explosiva.
Al dia siguiente, Paris se precipita a la insurreccion. Del 27 al 29 de julio, los habitantes levantan barricadas, luchan contra las tropas reales y atraen a partes del ejercito a su lado. Esos tres dias pasaron a la historia como las Trois Glorieuses. Carlos X abdico el 2 de agosto; el 9 de agosto, Luis Felipe de Orleans subio al trono como “rey de los franceses”. La nueva formula ya revelaba el cambio: el soberano debia derivar su posicion en mayor medida de la nacion, y no de una pretension de propiedad sobre Francia cargada de caracter sacro.
La Revolucion de 1830 no trajo la democracia en el sentido actual. El derecho de voto siguio vinculado a la propiedad y al pago de impuestos, las mujeres continuaron completamente excluidas y los conflictos sociales no desaparecieron en absoluto. Aun asi, establecio un limite claro: ni siquiera una monarquia constitucional podia apartar a su antojo a la prensa y a la representacion elegida. La posterior cultura republicana de Francia tambien se nutre de experiencias como estas, en las que las paginas impresas tenian mas peso que los sellos reales.
Exactamente 126 anos despues, el 26 de julio de 1956, Nasser anuncio en Alejandria la nacionalizacion de la Compania del Canal de Suez. El canal conectaba el Mediterraneo y el mar Rojo, acortaba enormemente la ruta entre Europa y Asia y tenia una importancia maxima para el comercio, el suministro de petroleo y la estrategia militar. La compania estaba bajo influencia britanica y francesa; Francia y Gran Bretana consideraban amenazados sus intereses economicos y su posicion internacional.
Nasser vinculo la medida a la construccion de la presa alta de Asuan, para la que los acreedores occidentales habian rechazado su apoyo. Los ingresos del canal debian financiar el proyecto. Para muchos egipcios, la nacionalizacion representaba mas que una medida economica: significaba la aspiracion de decidir por si mismos sobre una infraestructura situada en su propio territorio. Tras decadas de dominacion europea, aquello sonaba como una reconquista nacional.
Sin embargo, Francia tambien evaluaba a Nasser a traves del prisma de la guerra de Argelia. La dirigencia egipcia apoyaba a los nacionalistas norteafricanos con propaganda, formacion y comercio de armas. Por ello, en Paris Nasser era considerado un adversario regional, no simplemente el gestor de un canal. La crisis condujo en el otono de 1956 a acuerdos secretos entre Francia y Gran Bretana con Israel en Sevres, cerca de Paris. Israel ataco la peninsula del Sinai el 29 de octubre; Francia y Gran Bretana lanzaron entonces un ultimatum y desembarcaron sus propias tropas en la zona del canal.
La operacion militar se convirtio rapidamente en un fracaso diplomatico. Estados Unidos no apoyo el ataque de sus aliados europeos, la Union Sovietica amenazo a su vez con intervenir y las Naciones Unidas presionaron para lograr un alto el fuego. El 6 de noviembre, Londres y Paris lo aceptaron. La intervencion mostro con crudeza que las antiguas potencias coloniales europeas ya no podian ejercer su poder segun sus propias reglas.
De que sirve la fuerza estrategica si carece de consentimiento politico?
En esta pregunta se encuentran el Paris de 1830 y el Suez de 1956. Carlos X disponia del poder estatal, pero sus intervenciones destruyeron el reconocimiento, ya fragil, de su gobierno. Francia y Gran Bretana disponian en 1956 de ejercitos y de un plan elaborado, pero su proceder ignoraba la soberania egipcia y las aislaba internacionalmente. En ambos casos fracaso el intento de doblegar una realidad politica mediante un decreto o una accion militar.
El presente conoce otros instrumentos, pero la misma tentacion. Los gobiernos sucumben rapidamente a la tentacion de presionar a los medios ante las criticas, modificar tacticamente las reglas electorales o tratar las rutas comerciales centrales como palancas de poder. El canal de Suez sigue siendo especialmente importante para las cadenas globales de suministro; las perturbaciones alli elevan los costes de transporte, alargan las rutas y terminan afectando tambien a los consumidores europeos. La historia rara vez yace polvorienta en el archivo: a veces navega en pleno comercio mundial.
El 26 de julio no ensena una moraleja comoda. La libertad de prensa no protege a ningun gobierno de las criticas, y el control nacional no garantiza el exito politico. Pero ambos acontecimientos marcan un limite: un orden duradero requiere derecho, consentimiento y normas internacionales solidas. Carlos X perdio su trono en 1830; despues de Suez, el canal permanecio bajo control egipcio.
Fuentes
- Assemblee nationale: Las Trois Glorieuses y las Ordenanzas de Julio
- Bibliotheque nationale de France: Ordonnances de juillet 1830
- Ministere de l’Europe et des Affaires etrangeres: Francia, Egipto y la crisis de Suez
- Office of the Historian, US Department of State: Crisis de Suez, 1956
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