París – 17.07.2026: Según informaciones de France Inter, el Gobierno francés estudia reducir en diez céntimos el precio del paracetamol por envase. Para los consumidores, el cambio sería perceptible de inmediato, ya que podrían adquirir los medicamentos a menor precio. No obstante, en el caso de los productos reembolsables, la carga para los asegurados seguiría siendo limitada. Aun así, la propuesta encuentra una clara oposición entre fabricantes y farmacéuticos.
En el centro del conflicto se encuentra un dilema clásico de la política farmacéutica: el Estado quiere limitar el gasto del seguro de salud y los precios para los pacientes, pero al mismo tiempo garantizar la producción nacional de medicamentos importantes. El paracetamol figura entre los medicamentos más utilizados y sensibles al precio. En este tipo de principios activos más antiguos, los márgenes de beneficio a lo largo de la cadena de producción y distribución son tradicionalmente reducidos.
Los temores del sector se dirigen sobre todo al efecto de señal de una nueva reducción de precios. El fabricante francés Upsa había solicitado recientemente un aumento de alrededor de diez céntimos para un envase de paracetamol. La empresa lo justificó por el incremento de los costes y por las inversiones en la producción del principio activo en Francia. Hasta ahora, el principio activo procede con frecuencia de Estados Unidos, India o China.
La cuestión adquiere así una dimensión estratégica. Durante la pandemia de Covid-19 y en posteriores problemas de suministro, quedó patente la dependencia de Europa de las cadenas de suministro asiáticas para medicamentos antiguos de consumo masivo. Desde entonces, Francia persigue el objetivo de volver a ampliar las capacidades de producción de determinados medicamentos. Una reducción de precios impuesta por el Estado podría dificultar los cálculos de inversión para este tipo de proyectos, salvo que se compense mediante otros instrumentos de apoyo.
Desde el punto de vista jurídico, los precios de los medicamentos reembolsables en Francia no se determinan únicamente por el mercado. Se fijan entre las empresas y el Comité económico de los productos de salud, el Comité économique des produits de santé. En ello influyen la utilidad terapéutica, el volumen de ventas, los precios comparativos y el impacto sobre la seguridad social. Para los genéricos y los medicamentos estándar más antiguos, el margen regulatorio es especialmente estrecho.
Las farmacias también consideran afectada su base económica. Su remuneración no se compone solo de un margen comercial, sino también de honorarios fijos por dispensación. Sin embargo, un precio más bajo por envase puede reducir los ingresos cuando los volúmenes de venta son muy elevados. Por ello, representantes del sector advierten de que las exigencias de ahorro no deben aplicarse únicamente a medicamentos cuya seguridad de suministro se considera una prioridad política.
El 17 de julio aún no se había publicado una decisión oficial sobre el anunciado cambio de precio. Será decisivo determinar si el Gobierno impone la reducción como una medida de ahorro aislada o si la vincula a compromisos de apoyo a la producción nacional de principios activos y medicamentos. La disputa sobre el paracetamol muestra lo difícil que resulta organizar al mismo tiempo unos costes sanitarios bajos y la resiliencia industrial.
Fuentes
- Franceinfo
- France Inter
- TF1 Info
- Drees
- Légifrance