Ante una ola de calor excepcionalmente intensa, el primer ministro francés Sébastien Lecornu ha instado a sus ministros a prepararse para un verano sin vacaciones regulares. Si la ola de calor persiste, los miembros del gobierno deberán permanecer disponibles durante todo el período vacacional.
Según una carta de la oficina del primer ministro del 24 de junio, la situación de crisis continua y la incertidumbre sobre la duración del calor extremo dificultan una planificación confiable para los meses de verano. Aunque todavía no se ha tomado una decisión definitiva sobre las vacaciones de los ministros, todos los departamentos han sido preparados para que su plena disponibilidad pueda ser necesaria hasta el final del verano.
El trasfondo es el trabajo de una célula de crisis interministerial que actualmente está desarrollando varios escenarios para la evolución de la ola de calor. Se ha encargado a las autoridades que elaboren medidas a corto, medio y largo plazo para hacer frente a las consecuencias sanitarias, sociales y ecológicas de una situación meteorológica extrema que podría prolongarse.
El enfoque principal está en asegurar una capacidad hospitalaria suficiente, la protección de los grupos de población especialmente vulnerables, así como la lucha contra incendios forestales y la limitación de daños para la agricultura.
Varios medios franceses también informan que se ha pedido a los miembros del gobierno que renuncien a viajes al extranjero durante las vacaciones. Esto tiene como fin garantizar que puedan regresar a París con poca antelación si fuera necesario. En caso de que la situación empeore, algunos ministros podrían incluso renunciar por completo a sus vacaciones de verano.
Las medidas de precaución también están marcadas por las experiencias traumáticas durante la ola de calor de 2003. Entonces, el gobierno fue duramente criticado después de que el entonces ministro de Salud, Jean-François Mattei, fuera contactado desde su lugar de vacaciones durante la crisis sanitaria. La ola de calor causó cerca de 15,000 muertes y sigue siendo considerada uno de los mayores fracasos políticos en la gestión de crisis en Francia. El gobierno actual quiere evitar la impresión de no estar plenamente operativo en una situación similar.
La decisión se toma en una fase de temperaturas históricas. Según Meteo France, el martes se registró el promedio nacional más alto desde que comenzaron los registros meteorológicos en 1947. Decenas de departamentos se encuentran ya en el nivel más alto de alerta por calor. Las autoridades no descartan que la situación excepcional pueda prolongarse durante varias semanas más.
Autor: P. Tiko