Burdeos – 25.07.2026: Los grandes incendios forestales y de vegetación en la Gironda y en el departamento de Landas vuelven a poner en primer plano los riesgos del humo para la salud. Según el Ministerio del Interior francés, desde comienzos de año se han quemado más de 50.000 hectáreas en todo el país; el 24 de julio había 32 incendios activos en Francia. Las columnas de humo arrastradas por el viento pueden recorrer cientos de kilómetros y, por ello, alcanzar también zonas que no están amenazadas directamente por las llamas.
La exposición se debe principalmente a las partículas finas. A ello se suman monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles y otras sustancias que se producen durante la combustión de vegetación. Atmo France remite a las recomendaciones científicas de la autoridad sanitaria francesa Anses: los incendios de vegetación pueden deteriorar considerablemente la calidad del aire incluso a gran distancia. La intensidad de la exposición depende, entre otros factores, de la dirección del viento, la intensidad del incendio, el material combustible y las condiciones meteorológicas.
Las partículas finas de las categorías PM2,5 y PM10 penetran profundamente en las vías respiratorias. Según la Organización Mundial de la Salud, las partículas especialmente pequeñas pueden incluso llegar al torrente sanguíneo. A corto plazo, pueden producirse escozor en los ojos, irritación de garganta, tos, dolores de cabeza y dificultad para respirar. En caso de una exposición más intensa, la función pulmonar puede disminuir; también pueden favorecerse la bronquitis y los ataques de asma, así como el empeoramiento de enfermedades cardiovasculares preexistentes.
Se recomienda especial precaución para niños, personas mayores, mujeres embarazadas y personas con asma, enfermedades pulmonares crónicas o problemas cardiacos. En estos grupos, incluso una exposición temporal al humo puede desencadenar o agravar molestias. Quienes sufran dificultad para respirar, tos persistente, dolor en el pecho, fuerte malestar o un empeoramiento inusual de una enfermedad existente deben solicitar consejo médico. En caso de síntomas graves, debe avisarse a los servicios de emergencia en Francia llamando al número 15.
Cuando haya humo visible o alertas oficiales, se recomienda reducir las estancias al aire libre y aplazar el deporte y los trabajos físicamente exigentes en el exterior. Las ventanas y puertas deben permanecer cerradas mientras el aire exterior esté muy contaminado. Solo se debe ventilar cuando la calidad del aire local haya mejorado. Fumar, las velas, el incienso y los fuegos de leña pueden aumentar aún más la contaminación en interiores.
En las inmediaciones de un incendio, el Ministerio del Interior aconseja además cubrirse la boca y la nariz con un paño húmedo y seguir las indicaciones de los equipos de emergencia. Fuera de las zonas afectadas por los incendios, los valores de medición de las redes regionales de calidad del aire y los comunicados de las prefecturas sirven de orientación. Dado que el viento y la evolución del humo pueden cambiar rápidamente, las medidas de protección deben adaptarse continuamente a la situación local.
Fuentes
- Ministerio del Interior de Francia
- Atmo France
- Organización Mundial de la Salud
- Franceinfo
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