París – 19.07.2026: Una investigación publicada por Franceinfo el 17 de julio vuelve a centrar la atención en un problema no resuelto desde hace años en las fuerzas de seguridad francesas: el identificador individual RIO es obligatorio, pero durante las intervenciones a menudo no es visible o resulta difícil de leer. Esto vuelve a plantear la cuestión de la eficacia del control estatal sobre una norma destinada a garantizar la trazabilidad de las actuaciones policiales.
RIO significa número de referencia de las identidades y de la organización. Se trata de un número de siete dígitos, no del nombre del agente. Debe permitir asignar de forma inequívoca a un policía o gendarme tras una intervención, sin hacer públicos sus datos personales. La obligación se basa en el artículo R.434-15 del Código francés de Seguridad Interior y se aplica, en principio, desde el 1 de enero de 2014.
Una orden de 24 de diciembre de 2013 establece que los agentes uniformados deben llevar su número individual durante el servicio. También están incluidos los policías de paisano cuando llevan, durante una operación, un distintivo policial visible, como un brazalete. Se aplican excepciones, en particular, al personal del servicio de inteligencia interior DGSI, a la protección de las representaciones francesas en el extranjero y a los uniformes de gala en ceremonias.
La norma no exige únicamente la presencia del RIO, sino también su visibilidad para el público. Precisamente en este punto fracasa su aplicación, según constataciones reiteradas. Los chalecos de protección, el equipamiento o la ubicación del pequeño identificador pueden dificultar su legibilidad. Franceinfo también informa de casos en los que agentes presuntamente ocultan el número para dificultar su identificación personal. Estas acusaciones se refieren al cumplimiento de las obligaciones de servicio y no a la situación jurídica fundamental.
El Conseil d’État ya había constatado en octubre de 2023 que la obligación de identificación no se respetaba suficientemente. En otra decisión del 29 de abril de 2026, el máximo tribunal administrativo exigió al Ministerio del Interior que aplicara sin demora las medidas anunciadas. Entre ellas figuran instrucciones a la jerarquía, la inclusión de la obligación en la formación y la clasificación de las infracciones como faltas contra la ética profesional.
Al mismo tiempo, el Estado debe adquirir nuevos identificadores y distribuirlos a más tardar el 31 de diciembre de 2026. Se prevén cifras más grandes y legibles, en blanco sobre fondo negro, así como su colocación en la parte delantera de los chalecos de protección durante las operaciones de mantenimiento del orden público. El tribunal consideró expresamente incompleta la aplicación realizada hasta ahora.
Sigue sin estar claro con qué rigor se persiguen disciplinariamente las infracciones en cada caso. Una pregunta parlamentaria de enero de 2026 solicitó al Gobierno información sobre las sanciones impuestas por la inspección de la policía IGPN y la inspección de la gendarmería IGGN. Hasta ahora no se dispone públicamente de cifras fiables y consolidadas al respecto. Para las autoridades, la identificación visible no es, por tanto, solo una cuestión de equipamiento, sino también una prueba de su capacidad de control interno.
Fuentes
- Investigación de Franceinfo sobre la visibilidad de los identificadores RIO
- Conseil d’État: decisión sobre la identificación individual de la policía y la gendarmería
- Légifrance: orden de 24 de diciembre de 2013 sobre el identificador individual
- Asamblea Nacional: pregunta escrita sobre el uso del RIO