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Nachrichten.fr · June 30, 2026

El Senado francés reaviva la disputa sobre pesticidas: insecticidas prohibidos podrían regresar

El Senado francés adoptó en la noche del 30 de junio de 2026 una de las decisiones de política agraria más controvertidas de los últimos años. Con 183 votos a favor y 129 en contra, la cámara parlamentaria aprobó una enmienda a la ley sobre el plan de emergencia agrícola que permite, bajo estrictas condiciones, la reintroducción temporal de dos insecticidas prohibidos en Francia: Acetamiprid y Flupyradifurón. No solo llama la atención el resultado claro de la votación, sino también el hecho de que el Gobierno rechazó expresamente la medida.

La decisión pone de manifiesto el profundo conflicto entre los intereses económicos del sector agrícola y los objetivos de protección ambiental y de la biodiversidad. Al mismo tiempo muestra lo difícil que se ha vuelto para Francia conciliar sus estándares ambientales nacionales con las condiciones de competencia dentro del mercado interior europeo.

Un nuevo intento tras el fracaso de la regulación Duplomb

La votación se inscribe en un debate que se ha mantenido durante años. Ya en 2025 el senador conservador Laurent Duplomb intentó legalmente permitir de nuevo el uso de ciertos neonicotinoides o sustancias con modos de acción comparables. Sin embargo, aquella iniciativa fracasó ante el Consejo Constitucional, que declaró inconstitucionales las excepciones previstas por falta de una suficiente garantía jurídica.

La enmienda ahora aprobada pretende subsanar precisamente esas debilidades. Las excepciones son de carácter temporal y solo podrán otorgarse tras una evaluación técnica por parte de la autoridad competente en materia de salud y seguridad. De este modo, el legislador se ajusta a las exigencias formuladas previamente por el Conseil d’État y por el Consejo Constitucional.

No obstante, no se trata en absoluto de una reautorización general de los principios activos. Más bien solo deberían ser posibles permisos excepcionales y estrictamente definidos.

Cultivos afectados

Las excepciones previstas afectan exclusivamente a ámbitos agrícolas en los que los productores, según su propia versión, actualmente no disponen de alternativas suficientemente eficaces contra determinados insectos plaga.

Se mencionan concretamente:

  • remolacha azucarera,
  • avellanas,
  • cerezas,
  • manzanas.

Para el cultivo de remolacha azucarera, la resolución del Senado prevé una regulación especialmente amplia. Los tratamientos de semillas deberían autorizarse inicialmente por un año y podrían prorrogarse hasta dos veces. Además, en casos excepcionales también serían posibles aplicaciones de pulverización dirigidas, siempre que ello se considere necesario desde el punto de vista agronómico.

Los argumentos de los partidarios

Los defensores de la nueva regulación ponen sobre todo el acento en la situación económica de numerosos explotaciones agrícolas. Francia se habría colocado con su prohibición nacional en una posición de competencia que resulta difícilmente sostenible dentro de la Unión Europea.

Mientras Acetamiprid y Flupyradifurón siguen autorizados en numerosos Estados miembros de la UE, los productores franceses tendrían que recurrir a alternativas menos eficaces o afrontar pérdidas de rendimiento considerables. Especialmente en remolacha azucarera y en los cultivos de frutas y frutos secos, las asociaciones denuncian daños significativos causados por pulgones y otras plagas.

Además existe una desventaja competitiva frente a productos importados. Frutas o azúcar procedentes de otros países europeos podrían producirse con los mismos principios activos cuyo uso sigue estando prohibido para los agricultores franceses. Los críticos hablan de una distorsión de la competencia dentro del mercado interior europeo.

Según los partidarios, no se trata tanto de una relajación general del derecho ambiental como de preservar ramas enteras de producción y miles de puestos de trabajo en zonas rurales.

Organizaciones ecologistas y la comunidad científica advierten

Por otra parte, la resolución del Senado ha provocado fuertes críticas. Partidos de izquierda, organizaciones medioambientales y numerosos científicos ven en ella un claro retroceso de la política ambiental francesa.

El Acetamiprid pertenece al grupo de los neonicotinoides, mientras que el Flupyradifurón es químicamente de una clase de sustancias relacionada y actúa sobre los mismos receptores en el sistema nervioso de los insectos. Ambas sustancias son altamente eficaces contra plagas, pero desde hace años están en el centro de investigaciones científicas por sus posibles efectos sobre polinizadores y otros insectos.

Diversos estudios indican que incluso concentraciones bajas pueden afectar la orientación, la reproducción y la capacidad de supervivencia de las abejas melíferas y de las abejas silvestres. Asimismo se debaten efectos sobre otras especies de insectos y posibles consecuencias indirectas para ecosistemas enteros.

Aunque el Acetamiprid, según el estado actual del conocimiento científico, se considera menos tóxico para las abejas que algunos neonicotinoides ya totalmente prohibidos como el Imidacloprid o el Clothianidin, los investigadores medioambientales subrayan que de ello no se puede deducir inocuidad. Se sigue investigando intensamente sobre los efectos a largo plazo, los efectos por combinación con otros fitosanitarios y las repercusiones sobre la biodiversidad.

También el gobierno se muestra escéptico

Resulta notable la postura desfavorable del Gobierno francés. En el Senado se posicionó en contra de incluir las excepciones sobre fitosanitarios en la ley agraria.

Las reservas no son únicamente de carácter técnico. Desde la perspectiva del Ejecutivo, la controvertida cuestión de los pesticidas podría eclipsar el verdadero propósito de la ley. La ley de emergencia contiene numerosas medidas destinadas a reforzar la competitividad agrícola y debe aprobarse con la mayor celeridad posible. Un conflicto prolongado sobre fitosanitarios podría retrasar o incluso poner en peligro todo el proceso legislativo.

El trámite parlamentario aún no ha concluido

Con la votación del Senado, la reintroducción de los dos principios activos no está todavía decidida. La ley continúa su trámite parlamentario y en el futuro puede modificarse o eliminarse alguna disposición. Dada la carga política del asunto, también parece probable una nueva revisión judicial.

El debate sobre Acetamiprid y Flupyradifurón ejemplifica un dilema fundamental de la agricultura europea. Por un lado, crece la presión política para proteger eficazmente la biodiversidad y el medio ambiente. Por otro, los agricultores se enfrentan a una competencia cada vez más global, en la que distintas normas nacionales de autorización pueden tener consecuencias económicas considerables. La manera en que Francia resuelva este conflicto de objetivos probablemente tendrá una relevancia que irá más allá de la actual iniciativa legislativa para la política agraria europea.

Autor: P. Tiko