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Nachrichten.fr · August 8, 2026

En La Fontaine, los animales vuelven a hablar

KI-Illustration

Un zorro, un cuervo, una tortuga y, en algun lugar, probablemente tambien una liebre bastante segura de si misma: quien entra en la Maison de Jean de La Fontaine, en Chateau Thierry, se encuentra con viejos conocidos. Desde el 15 de enero de 2026, la casa natal del famoso poeta frances de fabulas vuelve a estar abierta al publico tras varios anos de restauracion. Y lo que antes era un museo literario clasico se ha convertido en un lugar que narra historias con una viveza sorprendente.

Jean de La Fontaine nacio aqui en 1621. Por eso, la casa renacentista, con su fachada ricamente decorada, su escalera de piedra, sus vigas de madera a la vista y un jardin tranquilo, no solo cuenta la historia de la literatura. Tambien habla de un muchacho de Chateau Thierry que mas tarde llegaria a convertirse en uno de los escritores mas conocidos de Francia.

Ya al entrar se percibe que aqui nadie debe avanzar con reverencia de vitrina en vitrina.

La nueva exposicion apuesta por la atmosfera, las historias y los encuentros. Animales de las famosas Fabulas acompanian el recorrido, elementos multimedia explican el mundo del siglo XVII y las piezas historicas acercan al visitante a la persona que se escondia detras de los versos. La Fontaine no aparece simplemente como aquel autor cuyas fabulas aprendieron de memoria generaciones de escolares franceses. El visitante se encuentra con un poeta, narrador, filosofo y observador muy preciso de sus semejantes.

Y, seamos sinceros: que podria resultar mas interesante para un escritor que las pequenas debilidades de sus contemporaneos?

Precisamente ahi reside hasta hoy el atractivo de sus historias.

En sus fabulas, los animales discuten, se adulan, enganan, dominan, pierden y triunfan. Pero detras de las pieles, las plumas y las patas se esconden seres humanos. El poder y la vanidad, la codicia y la inteligencia, la injusticia y el oportunismo determinan estas pequenas escenas literarias. Quienes las hayan guardado en su memoria como inofensivos cuentos de animales de la infancia probablemente se llevaran mas de una sorpresa durante el recorrido.

La restaurada Maison de Jean de La Fontaine coloca deliberadamente en el centro esta asombrosa actualidad. Por que las historias del siglo XVII parecen a veces como si alguien hubiera tomado ayer unas notas al observar nuestra sociedad?

La exposicion no ofrece una respuesta con el dedo indice levantado. Deja que hable el propio La Fontaine.

Las colecciones historicas resultan especialmente atractivas. Antiguas ediciones de las Fabulas, manuscritos autografos, cartas y su partida de bautismo dibujan un retrato mas personal del escritor. Los documentos tambien recuerdan una faceta menos conocida de su vida: durante un tiempo, La Fontaine ejercio el cargo de Maître des Eaux et Forêts y se ocupo de manera muy practica de los bosques, las aguas y su administracion.

El arte tambien ocupa mucho espacio. Durante siglos, las fabulas inspiraron a ilustradores y artistas. Obras y ediciones muestran hasta que punto cada epoca vio de forma distinta a los animales de La Fontaine. El recorrido va desde François Chauveau, que ilustro las obras del poeta ya en vida de este, hasta Salvador Dali.

Sin embargo, la propia casa sigue siendo tal vez la pieza de exposicion mas hermosa.

Aqui paso La Fontaine su infancia. La propiedad permanecio en manos de su familia hasta 1676, cuando las dificultades financieras obligaron al escritor a venderla. Hoy, las estancias historicas generan una cercania que dificilmente podria transmitir cualquier libro de texto. No se esta ante una biografia en cualquier lugar. Se esta donde esa biografia comenzo.

Tras la amplia renovacion, el museo se dirige ademas con mayor intensidad a familias, curiosos y visitantes sin conocimientos previos de literatura. Una mediacion clara y un recorrido accesible eliminan cualquier posible temor ante la historia de la literatura francesa. Nadie tiene que conocer de antemano todas las fabulas.

Eso hace que la experiencia sea agradablemente relajada.

Fuera espera, por ultimo, Chateau Thierry. La ciudad lleva con visible orgullo su vinculo con La Fontaine y considera la restaurada casa natal una parte importante de su patrimonio cultural. Desde Paris, la visita resulta ideal para una excursion de un dia, con literatura, historia y esa tranquilidad especial que a veces irradian las casas historicas.

Quizas ahi resida precisamente la fuerza de este museo recien inaugurado. No intenta hacer que un escritor de 1621 parezca artificialmente moderno. En cambio, muestra por que nunca ha envejecido de verdad.

Porque las personas cambian su ropa, su tecnologia y sus costumbres. Sin embargo, sus vanidades, anhelos y pequenos trucos parecen tener una fecha de caducidad asombrosamente lejana.

La Fontaine probablemente habria escrito una fabula sobre ello.

Y en algun lugar de ella, sin duda, un animal tendria la ultima palabra.

M. Legrand