Londres – 07.06.2026: El 7 de junio de 2026, el primer ministro británico Keir Starmer, el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz se reunieron con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en Londres. En una declaración conjunta, los líderes europeos reafirmaron su firme apoyo a Ucrania en la lucha defensiva contra la invasión rusa y discutieron los próximos pasos para lograr una paz justa y duradera.
Los líderes europeos destacaron los recientes logros de Ucrania en el frente bélico, incluyendo la recuperación de territorios y el uso innovador de tecnología de drones. Al mismo tiempo, condenaron los continuos ataques con misiles y drones de Rusia contra cis ucranianas, que han causado numerosas víctimas civiles. También condenaron enérgicamente los ataques con drones en territorio de la OTAN y expresaron su solidaridad con las víctimas.
La reunión también se centró en coordinar el apoyo a Ucrania en próximos eventos internacionales como la cumbre del G7 en Évian, la próxima reunión de la “Coalición de Voluntades” y la cumbre de la OTAN en Ankara. El objetivo es aumentar la presión sobre la economía bélica rusa y ampliar el compromiso militar con Ucrania. Se hizo especial énfasis en la urgente ampliación de la producción de misiles interceptores, así como en el desarrollo de capacidades conjuntas para la defensa contra misiles balísticos y la realización de operaciones de ataque profundo. Además, se analizó la futura capacidad operativa de las fuerzas armadas ucranianas.
Los líderes subrayaron la estrecha conexión entre la seguridad y soberanía de Ucrania y la estabilidad de toda la región euroatlántica. Para posibles negociaciones de paz, consideraron indispensable un alto el fuego inmediato y completo. La línea de contacto actual debe servir como base para las negociaciones, sin que las fronteras internacionales sean modificadas por la fuerza. Debe respetarse el derecho soberano de Ucrania a elegir sus propios arreglos de seguridad. Además, se deben proporcionar garantías de seguridad legalmente vinculantes para Ucrania, como las acordadas en Berlín a finales de 2025 y en París a principios de 2026, incluyendo fuerzas multinacionales.
Se otorgó especial importancia a la congelación de activos rusos, que debería mantenerse hasta el fin de la agresión y para compensar a Ucrania por los daños de guerra. Los intereses de seguridad de Europa deben preservarse en todos los acuerdos. Además, los aspectos de negociación que involucren a la UE y la OTAN deben contar con la aprobación de sus respectivos miembros.
Los líderes apoyaron expresamente el llamado del presidente Zelenski al fin de la guerra por medios diplomáticos, como se expuso en su carta del 4 de junio de 2026 al presidente ruso. Respaldaron la propuesta de un diálogo directo entre Ucrania y Rusia, con la participación activa también de EE. UU. y Europa. El objetivo es alcanzar un alto el fuego y facilitar nuevas negociaciones. Finalmente, los jefes de gobierno europeos reafirmaron su solidaridad continua con Ucrania.
Esta reunión demuestra el compromiso inquebrantable de los líderes europeos con Ucrania y su determinación para contribuir a una resolución pacífica del conflicto con Rusia.