La visita de Estado del sultán omaní Haitham bin Tariq a Francia dio lugar a una serie de importantes acuerdos económicos. En el centro están contratos por miles de millones para las empresas francesas EDF y Suez, que en adelante llevarán a cabo proyectos de infraestructura clave en el sultanato. Los acuerdos subrayan la creciente importancia de Omán como socio de Francia en la región del Golfo y, al mismo tiempo, reflejan la estrategia de modernización del sultanato.
EDF construirá la primera central de almacenamiento por bombeo de Omán
El mayor contrato lo recibió la empresa energética francesa EDF. La compañía desarrollará, construirá y explotará la primera central de almacenamiento por bombeo de Omán en la presa Wadi-Daysat, a unos 90 kilómetros al sur de la capital Mascate.
El proyecto tiene un volumen de alrededor de cuatro mil millones de dólares (aproximadamente 3,4 mil millones de euros). La instalación podrá llegar a almacenar hasta dos gigavatios de energía. Las centrales de almacenamiento por bombeo se consideran, a nivel mundial, una de las tecnologías más eficientes para almacenar grandes cantidades de energía. Permiten que la energía excedente —por ejemplo, procedente de instalaciones solares o eólicas— esté disponible en periodos de alta demanda y, por tanto, contribuyen de manera importante a la estabilización de la red eléctrica.
Para Omán, el proyecto representa un paso significativo en la expansión de las energías renovables. El sultanato aspira a diversificar gradualmente su suministro energético, hasta ahora fuertemente marcado por el petróleo y el gas, y aumentar de forma notable la proporción de fuentes de energía respetuosas con el clima.
Suez obtiene un contrato récord en el sector del agua
También el proveedor francés de servicios medioambientales y de agua Suez logró asegurarse un contrato extraordinariamente grande. La empresa se hará cargo durante los próximos 15 años del suministro de agua potable y del saneamiento de la región de la capital Mascate y de las gobernaciones Norte y Sur de Sharqiyah.
Con un valor de contrato de dos mil millones de euros, se trata del proyecto más grande de Suez en Oriente Medio y, a la vez, de uno de los tres mayores contratos en la historia de la empresa.
Alrededor de 2,3 millones de personas se beneficiarán del contrato, lo que equivale a aproximadamente el 43 por ciento de la población de Omán. Suez operará más de 10.700 kilómetros de conducciones de agua, modernizará cuatro plantas desalinizadoras y gestionará más de 400.000 contadores inteligentes. Además, se mejorará la eficiencia de toda la red de distribución para reducir significativamente las pérdidas de agua, un factor decisivo en una región que está entre las más áridas del mundo.
Visión 2040 como guía de la modernización
Las nuevas inversiones se enmarcan en la estrategia de desarrollo a largo plazo “Visión 2040”. Con este programa, Omán persigue el objetivo de diversificar su economía, construir infraestructura moderna y reducir la dependencia de los ingresos procedentes del sector del petróleo y el gas.
Además de la diversificación económica, el programa se centra en inversiones en el suministro energético, la gestión del agua, la digitalización y el desarrollo sostenible. La mejora de la seguridad del suministro y el fortalecimiento de las competencias tecnológicas pretenden consolidar al sultanato como un destino económico competitivo en el Golfo a largo plazo.
Otras empresas francesas se benefician
La mayor cooperación entre París y Mascate también beneficia a otras empresas francesas. El grupo de logística y transporte marítimo CMA CGM acordó una asociación con el grupo omaní Asyad en el sector portuario y logístico.
Además, Airbus participará en el desarrollo del primer satélite de Omán. El proyecto pretende fortalecer las capacidades tecnológicas del país y abrir nuevas posibilidades en los ámbitos de la comunicación, la observación de la Tierra y la digitalización.
Francia refuerza su posición en el Golfo
Para Francia, los contratos firmados representan mucho más que proyectos industriales aislados. Son la expresión de una profundización estratégica de las relaciones económicas con los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo. A medida que la región moderniza cada vez más sus economías e invierte miles de millones en infraestructura, energía y digitalización, las empresas francesas se posicionan como socios clave en tecnología e infraestructura.
Para Omán, los acuerdos significan acceso a conocimientos técnicos europeos en áreas clave de la transición energética y la gestión del agua. Francia, por su parte, refuerza su presencia económica en una región geopolíticamente relevante, cuyos programas de inversión prometen un considerable potencial de crecimiento en los próximos años.
Autor: P. Tiko