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Nachrichten.fr · July 16, 2026

Francia aprueba una ley sobre la ayuda para morir tras una larga disputa parlamentaria

París – 16.07.2026: La Asamblea Nacional francesa aprobó definitivamente el miércoles 15 de julio la ley sobre el derecho a la ayuda para morir. El texto recibió el voto favorable de 291 diputados, 241 votaron en contra y 29 se abstuvieron. La decisión pone fin a un proceso legislativo de más de un año, durante el cual el Senado había rechazado el proyecto en varias ocasiones. Debido a las decisiones divergentes de ambas cámaras, la Asamblea Nacional tuvo la última palabra.

La reforma afecta a una de las cuestiones más difíciles de la política social y sanitaria francesa: bajo qué condiciones una persona con una enfermedad incurable puede solicitar ayuda médica para poner fin a su vida. El testimonio personal de Sophie Viry, de 57 años, que padece una enfermedad degenerativa y desea una muerte digna, hizo visible al día siguiente de la votación la dimensión concreta de la decisión parlamentaria.

La ley no crea un derecho general a la ayuda para morir. Solo podrán acceder a ella las personas mayores de edad con nacionalidad francesa o con residencia estable y legal en Francia. También deberán padecer una enfermedad grave e incurable con un pronóstico avanzado o terminal, un sufrimiento que no responda a los tratamientos o que sea subjetivamente insoportable, así como tener la capacidad de expresar su propia voluntad de forma libre e informada.

Un médico decidirá sobre cada solicitud mediante un procedimiento colegiado. Tras una evaluación, comenzará un período de reflexión; la solicitud podrá retirarse en cualquier momento. Por regla general, la persona afectada deberá administrar por sí misma la sustancia letal. Solo si no está físicamente capacitada para ello, un médico o profesional de enfermería podrá encargarse de la administración. De este modo, la ley combina elementos del suicidio asistido y, en casos limitados, de la eutanasia voluntaria.

El personal médico contará con una cláusula individual de conciencia. Los médicos y profesionales de enfermería podrán negarse a participar, pero deberán derivar sin demora al paciente a otro médico adecuado. Esta regulación fue tan controvertida como la situación de las personas bajo tutela legal y la duración del plazo de desistimiento. Los opositores temen que la protección de los pacientes especialmente vulnerables pueda no estar suficientemente garantizada.

El primer ministro Sébastien Lecornu ya había anunciado antes de la votación final que recurriría al Consejo Constitucional. Se examinarán, en particular, la compatibilidad de determinadas disposiciones con la libertad personal y la dignidad humana, las normas para los adultos protegidos y la relación entre la cláusula de conciencia y las instituciones que no desean ofrecer ayuda para morir. Por tanto, aún no es posible promulgar la ley.

Incluso tras una aprobación constitucional, la regulación no entrará inmediatamente en vigor en la práctica. El Ministerio de Salud deberá emitir disposiciones de aplicación, entre ellas sobre formularios de solicitud, información médica y los medicamentos que se utilizarán. Según las informaciones actuales procedentes de círculos gubernamentales, su aplicación parece realista como muy pronto a comienzos de 2027. La decisión parlamentaria marca así un punto de inflexión político, pero no el inicio inmediato de un nuevo procedimiento médico.

Fuentes

  • Franceinfo
  • Gouvernement français
  • LCP – Assemblée nationale
  • Public Sénat