París – 02.06.2026: Francia está viviendo actualmente una expansión sin precedentes de centros de datos, impulsada en gran medida por inversiones internacionales de grandes corporaciones tecnológicas. Además del crecimiento económico y la creación de nuevos empleos, también se ponen en foco desafíos ecológicos y sociales.
En mayo de 2026, SoftBank Group anunció una inversión de hasta 75 mil millones de euros en centros de datos de inteligencia artificial en Francia. La primera fase del proyecto, con un volumen de 45 mil millones de euros, prevé proporcionar una capacidad de centros de datos de 3,1 gigavatios en tres ubicaciones del norte de Francia —Loon-Plage, Bosquel y Bouchain— para 2031. Esta inversión aprovecha principalmente la extensa red de energía nuclear de Francia, que suministra aproximadamente el 70 por ciento de la electricidad nacional, proporcionando así una energía relativamente económica y baja en carbono.
A principios de 2026, en Francia operaban alrededor de 350 centros de datos, con una capacidad instalada de 714 megavatios a finales de 2024. Esto sitúa a Francia en tercer lugar en Europa, detrás del Reino Unido y Alemania. El objetivo nacional es alcanzar para 2030 una capacidad de 2,3 gigavatios provenientes de aproximadamente 500 ubicaciones, lo que representa un aumento de más de tres veces en muy poco tiempo.
Este desarrollo está impulsado por la creciente demanda de servicios en la nube e inteligencia artificial generativa. Grandes proveedores como Microsoft, Amazon Web Services y Google Cloud Platform están ampliando sus ofertas y capacidades, siendo que la mayor parte de los centros de datos existentes —más del 95 por ciento— se concentran en la región de París-Île-de-France.
Sin embargo, la rápida expansión de los centros de datos genera importantes cuestiones medioambientales. En 2023, los 460 centros de datos identificados en Francia con un consumo anual de electricidad superior a 1 GWh consumieron juntos casi 4 teravatios hora, lo que representa un aumento del 21 por ciento respecto al año anterior. Este consumo equivale aproximadamente al 1 a 1,5 por ciento de la demanda total nacional de electricidad.
La Agencia Francesa para la Transición Ecológica (ADEME) advierte que sin nuevas medidas políticas, el consumo energético de los centros de datos podría multiplicarse por 3,7 para 2035, lo que tendría importantes consecuencias para la política energética y climática.
Además del consumo energético, el uso del espacio es también un tema relevante. Los centros de datos requieren áreas extensas, lo que puede generar conflictos de uso principalmente en regiones densamente pobladas o agrícolas. También se debate hasta qué punto las comunidades locales se benefician realmente de las inversiones, dado que a menudo no se generan empleos locales en la misma medida.
Francia enfrenta así el desafío de conciliar la necesaria expansión de la infraestructura digital con la sostenibilidad ecológica y un uso racional de los recursos. Es imprescindible una estrategia integral para aprovechar las oportunidades de la transformación digital, al tiempo que se abordan adecuadamente los riesgos medioambientales y los aspectos sociales.