París – 18.06.2026: Una nueva e intensa ola de calor se extiende desde el 18 de junio de 2026 sobre grandes partes de Francia. La región de Île-de-France es la más afectada, con temperaturas máximas que podrían alcanzar hasta 40°C. Este desarrollo sigue a una fase ya excepcionalmente caliente en mayo y representa el segundo periodo significativo de calor antes del inicio oficial del verano.
El sur de Francia ha estado afectado por el calor desde el 13 de junio, con temperaturas que en algunos lugares superan los 30°C. En las regiones de Occitania, Languedoc y Provenza, los valores oscilan entre 35 y 40°C, lo que representa entre 6 y 10 grados por encima de las temperaturas habituales de junio. A principios de la semana del 15 de junio se observan aumentos leves de temperatura antes de que el martes comience nuevamente un marcado incremento de calor que se extiende hacia el norte.
El climatólogo Davide Faranda advierte sobre una ola de calor «muy intensa y generalizada» que se espera que dure hasta el 22 o 23 de junio. Señala que los valores máximos de mayo, con hasta 42°C en cis del sur como Toulouse, Burdeos o Aix-en-Provence, podrían ser superados. Estos valores son excepcionales y representan riesgos significativos para las regiones afectadas.
En la región de Île-de-France, que incluye París, se pronostican noches tropicales donde las temperaturas no bajarán de 25°C. Estas condiciones aumentan la carga para la población, especialmente para personas mayores, niños y personas con problemas de salud preexistentes.
Météo-France ha emitido alertas amarillas para 52 departamentos. En algunas zonas de alto riesgo, el nivel de advertencia podría elevarse a naranja. Las autoridades llaman a la precaución y subrayan la necesidad de prevenir los riesgos para la salud, ya que el calor puede tener impactos considerables en los ecosistemas y la infraestructura, especialmente durante los exámenes escolares en curso y eventos importantes próximos como la Fête de la Musique.
Esta nueva ola de calor pone de manifiesto la creciente frecuencia de eventos meteorológicos extremos debido al cambio climático. Los expertos exigen tanto medidas de adaptación a corto plazo, como la refrigeración de espacios residenciales y laborales y más áreas verdes en las cis, como estrategias a largo plazo para reducir las emisiones de CO2. Las reacciones sociales y políticas a estos desafíos serán seguidas de cerca en las próximas semanas.
Se insta a la población a mantenerse adecuadamente hidratada, evitar la exposición directa al sol en la medida de lo posible y realizar esfuerzos físicos en las horas más frescas del día. Las advertencias y recomendaciones vigentes tienen como objetivo minimizar las consecuencias para la salud de las temperaturas extremas.
La situación meteorológica actual vuelve a poner presión sobre Francia y Europa en general, mostrando la urgencia de tomar medidas frente a las consecuencias del cambio climático. Los próximos días mostrarán cuán efectivas son las medidas preventivas y cómo afecta el calor a la vida social.
Fuentes
- Le Monde
- TF1 Info