Apenas unas horas antes del inicio del tradicional desfile militar por la fiesta nacional francesa, el Consejo de Estado francés (Conseil d’Etat) dio un sorprendente giro. Después de que el Tribunal Administrativo de París suspendiera el lunes la obligación de presentar un código QR para acceder a las zonas restringidas de los Campos Elíseos, el máximo tribunal administrativo del país restableció la medida en la noche del 14 de julio.
De este modo, el acceso a las zonas especialmente protegidas del desfile sigue estando vinculado a un registro previo.
Vuelven a aplicarse el código QR y la obligación de identificación
Los visitantes que deseen entrar en las zonas controladas a lo largo de los Campos Elíseos deberán volver a presentar un código QR personalizado. Además, será necesario un documento de identidad válido cuyos datos coincidan con los del código QR.
Los controles de seguridad tienen como objetivo garantizar que solo las personas previamente registradas accedan a las zonas sensibles del evento.
Prevalecen los intereses de seguridad
El Conseil d’Etat justificó su decisión por los requisitos de seguridad excepcionales en torno al desfile militar. A juicio del tribunal, la inminencia del inicio del evento y la considerable importancia del acontecimiento en materia de seguridad justifican el mantenimiento de las restricciones de acceso.
Tuvo especial peso la participación de un número excepcionalmente elevado de jefes de Estado y de Gobierno internacionales, entre ellos el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. A ello se suman los requisitos especiales de protección de un gran acontecimiento militar en el centro de la capital francesa.
Según el tribunal, en estas circunstancias excepcionales el interés público en la seguridad del evento prevalece sobre las objeciones al procedimiento de registro.
Un desarrollo jurídico inusual
El litigio se convirtió en pocos días en un notable enfrentamiento jurídico.
En un primer momento, la Prefectura de Policía de París introdujo por primera vez un sistema obligatorio de registro previo con código QR personalizado para los espectadores. Posteriormente, la organización de derechos civiles Vigie Liberté logró ante el Tribunal Administrativo de París una suspensión cautelar de esta obligación.
El Gobierno francés recurrió inmediatamente la decisión. En la noche del 13 al 14 de julio, el Conseil d’Etat anuló nuevamente la resolución del tribunal administrativo. De este modo, la obligación del código QR volvió a ser vinculante apenas unas horas antes del inicio de los primeros controles de acceso.
Relevancia más allá del caso concreto
La decisión podría tener un efecto de referencia más allá de la fiesta nacional. Por primera vez, el máximo tribunal administrativo francés confirma que, bajo condiciones de seguridad excepcionales, puede ser admisible un sistema previo de acceso con registro personal y código QR.
Al mismo tiempo, se trata exclusivamente de una decisión en un procedimiento de urgencia. Sigue sin estar claro si el procedimiento de registro también resistirá un examen jurídico exhaustivo en el proceso principal. Por tanto, la cuestión fundamental de hasta qué punto el Estado puede ordenar controles digitales de acceso en grandes eventos probablemente seguirá ocupando a los tribunales franceses en el futuro.
Andreas M. Brucker