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Nachrichten.fr · August 2, 2026

Gironda: focos de brasas subterráneos prolongan el operativo tras el gran incendio

Lège-Cap-Ferret – 02.08.2026: Tras el gran incendio en la Gironda, los bomberos se concentran en focos de incendio ocultos en el subsuelo. Especialmente en la zona de Cap Ferret, la turba puede conservar el calor durante mucho tiempo y propagar el fuego bajo tierra. Según la situación confirmada hasta el momento, el fuego afectó a unas 42.000 hectáreas de bosque y vegetación. Aunque el frente de llamas abierto ya no avanza, el terreno sigue siendo peligroso.

Los equipos de intervención deben examinar individualmente los puntos humeantes, las zonas de raíces y los suelos carbonizados, abrirlos y enfriarlos con agua. Los focos de brasas pueden persistir bajo una superficie aparentemente extinguida. Si vuelven a subir las temperaturas, aumenta el viento o el suelo continúa secándose, el fuego puede reaparecer en la superficie. Este trabajo minucioso difiere fundamentalmente de la lucha contra un frente de fuego abierto y puede prolongarse durante mucho tiempo.

El incendio se había extendido rápidamente desde Saumos, desde el 22 de julio, por partes del norte de la Bassin d’Arcachon. Durante la fase aguda, las autoridades y los servicios de emergencia ordenaron evacuaciones a gran escala, también en la península de Lège-Cap-Ferret. La gendarmería, los bomberos y otras fuerzas de seguridad aseguraron las vías de circulación, acompañaron a los residentes y evacuaron las zonas en peligro.

La superficie afectada por el incendio, de unas 42.000 hectáreas, no ha aumentado según los datos publicados más recientes. A finales de julio, el fuego se consideraba estabilizado, pero todavía no completamente controlado. Los términos designan distintas fases de la intervención: la estabilización significa que la propagación se ha detenido por el momento. Un incendio solo está completamente controlado cuando sus perímetros se mantienen bajo control de forma permanente y no se espera una nueva propagación.

Los suelos turbosos dificultan considerablemente esta transición. El material orgánico puede arder lentamente en capas más profundas, aunque en la superficie apenas se perciban humo o focos puntuales de calor. Bajo tierra, las brasas pueden continuar a lo largo de capas secas de turba y raíces. Por ello, no basta con extinguir las llamas visibles; las zonas afectadas deben revisarse repetidamente y, si es necesario, volver a regarse.

Por tanto, para la población la estabilización todavía no supone un retorno sin restricciones a la normalidad. Según el riesgo local, los accesos a las zonas forestales pueden seguir cerrados mientras los bomberos y las autoridades vigilan la temperatura del suelo y comprueban posibles reactivaciones. La superficie de daños sin cambios muestra que se ha frenado la propagación inmediata. Al mismo tiempo, la prolongación de las labores en los focos de brasas subterráneos deja claro por qué asegurar definitivamente una zona incendiada de este tipo lleva mucho más tiempo que extinguir las llamas visibles.

Fuentes

  • Franceinfo
  • Département de la Gironde
  • Ministère de l’Intérieur
  • Gendarmerie nationale
  • La Dépêche du Midi

Dieser Artikel wurde mit Hilfe künstlicher Intelligenz erstellt.