San Juan Alotenango – 05.08.2026: Tras una nueva erupción del volcán Fuego, las autoridades guatemaltecas evacuaron a unas 1.700 personas de localidades en riesgo. Según la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, CONRED, fueron alojadas en refugios de emergencia. Las evacuaciones se mantienen por el momento, ya que la situación en uno de los volcanes más activos de Centroamérica aún no se ha estabilizado.
La nueva fase eruptiva comenzó el lunes 3 de agosto. Sobre el cráter se elevaron nubes de ceniza y gases; en las laderas se observaron lava y flujos piroclásticos. El volcán también continuó liberando ceniza el martes. Al mismo tiempo, se produjeron corrientes de lodo, conocidas como lahares. Se forman cuando la lluvia arrastra material volcánico suelto y lo transporta cuesta abajo a través de valles y cauces de ríos. De este modo, carreteras, puentes y asentamientos pueden quedar amenazados en poco tiempo.
Los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango son los más afectados y se encuentran bajo el nivel máximo de alerta. Según CONRED, cerca de 29.000 personas sufren las consecuencias de la caída de ceniza. Las escuelas de las zonas en riesgo permanecieron cerradas. También fue cerrada de forma preventiva la Ruta Nacional 14, una importante conexión vial cerca del volcán. Las medidas dificultan la vida cotidiana en una región cuyas carreteras también son necesarias para las evacuaciones y el abastecimiento de los refugios de emergencia.
Las personas evacuadas proceden, entre otros lugares, de El Porvenir y del caserío Las Lajitas. Los equipos de emergencia vigilan las laderas del volcán y organizan el alojamiento y el suministro de ayuda. Hasta el martes, según las autoridades, ningún edificio había resultado dañado ni estaba directamente amenazado por los flujos de lodo. Se recomienda a los habitantes de las comunidades afectadas proteger los depósitos de agua de la ceniza y utilizar protección respiratoria durante las caídas de ceniza. La ceniza volcánica puede irritar las vías respiratorias, reducir la visibilidad y afectar a vehículos e instalaciones técnicas.
El Fuego se encuentra a unos 45 kilómetros al suroeste de Ciudad de Guatemala y cerca de la ciudad turística de Antigua Guatemala. Su frecuente actividad exige una vigilancia estrecha, ya que el viento y las precipitaciones determinan qué comunidades están amenazadas por ceniza, gases o flujos de lodo. CONRED trabaja en este ámbito junto con el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, INSIVUMEH.
La cautela de las autoridades está marcada por la catástrofe de junio de 2018. En aquel momento, los flujos piroclásticos devastaron asentamientos enteros; cientos de personas murieron o desaparecieron. Hasta ahora no se han informado daños comparables en la actual erupción. Sin embargo, debido a las lluvias previstas, las autoridades esperan nuevos flujos de lodo hasta el 7 de agosto. El regreso solo se permitirá cuando los responsables locales de emergencia vuelvan a autorizar el acceso a las zonas evacuadas.
Fuentes
- Associated Press
- CONRED
- Franceinfo
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