París – 02.07.2026: Un informe de la comisión de Finanzas del Senado francés cifra para 2025 un total de 6,6 millones de minutos de retraso en vuelos atribuidos al servicio estatal de control del tráfico aéreo. Los sobrecostes resultantes para aerolíneas y operadores los estima el documento en alrededor de 800 millones de euros. En el centro de las críticas está la Direction des services de la navigation aérienne (DSNA), que gestiona el espacio aéreo civil en Francia y depende de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC).
Las senadoras y los senadores dibujan un panorama de debilidades estructurales: pocos controladores aéreos, proyectos de modernización en sistemas de control y TI retrasados, y una organización laboral descrita como rígida. El informe señala un balance desfavorable en comparación con otros países europeos. Durante años, una proporción considerable de los retrasos atribuidos al control del tráfico aéreo en Europa se produjo en sectores sobre territorio francés. Están particularmente afectados los corredores complejos sobre la Île-de-France y los grandes nudos de conexión Paris-Charles-de-Gaulle, Orly y Lyon.
Desde el Ministerio de Transportes llega al mismo tiempo una alusión a una reciente relajación de la situación. El ministro Philippe Tabarot declaró que en los primeros cinco meses del año en curso los retrasos causados por el control del tráfico aéreo han disminuido notablemente respecto al mismo periodo del año anterior. Tras una temporada previa problemática se observa un cambio de tendencia. Tabarot anunció que se acelerarán las contrataciones, se reforzarán las promociones de formación y se adelantarán inversiones prioritarias para modernizar el software de control.
No obstante, el informe del Senado pide plazos vinculantes. Se mencionan calendarios por etapas para el programa presupuestario 612 “Navigation aérienne”, hitos claros para los despliegues de software, indicadores de rendimiento sólidos y informes periódicos de progreso. Además, se recomienda una mayor implicación de Eurocontrol para distribuir con más flexibilidad los flujos de tráfico en los espacios aéreos saturados y aliviar los cuellos de botella de capacidad en los días punta.
Para aerolíneas y pasajeros las repercusiones son concretas: costes adicionales de combustible por desvíos y patrones de espera, alteraciones en los planes de vuelo y de conexión, así como costes de servicios en tierra. Las asociaciones del sector exigen planes de personal previsibles, en especial para la temporada alta veraniega, y una gestión coordinada de las ventanas de mantenimiento en los centros de control. Los aeropuertos advierten sobre daños reputacionales si vuelven a repetirse los valores de puntualidad del año anterior.
Si las medidas anunciadas serán suficientes se verá en la estabilidad del periodo de mayor tráfico y en los indicadores a nivel europeo. Los senadores subrayan que las reducciones puntuales de minutos de retraso no resuelven automáticamente problemas estructurales. Ahora son determinantes la velocidad y la obligatoriedad en la creación de personal, la modernización del software y la organización, áreas en las que, según el informe, Francia hasta ahora ha avanzado con demasiada lentitud.
Fuentes
- Sénat – Rapport de la commission des Finances
- Franceinfo