Ramat Negev – 19.07.2026: En el árido sur de Israel, la vida cotidiana en torno al centro penitenciario de Ketziot podría cambiar. Esta semana, el Gobierno ha clasificado legalmente a los cocodrilos del Nilo como animales silvestres bajo cuidado. Según informaciones coincidentes, ello despeja el camino para un proyecto piloto en el que los animales podrían mantenerse en el entorno de prisiones. Hasta ahora no se conoce ningún uso efectivo.
El centro del debate es Ketziot, en la administración regional de Ramat Negev. El establecimiento forma parte del sistema penitenciario israelí y también alberga a reclusos clasificados como presos de seguridad. Según informaciones de prensa, Ketziot se menciona como posible lugar para el ensayo. Sin embargo, el servicio penitenciario israelí no ha publicado detalles sobre el número, el origen, el alojamiento o la fecha de posibles usos de cocodrilos.
El detonante de la decisión fue una iniciativa del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir. Ya había planteado la idea en diciembre de 2025 durante conversaciones con el director del servicio penitenciario, Kobi Yaakobi. En enero de 2026, altos representantes de la administración visitaron una granja de cocodrilos en Hamat Gader, en el norte del país. Según los medios, se trataba de una primera evaluación de la viabilidad práctica.
La reclasificación ahora realizada fue firmada por la ministra de Medio Ambiente, Idit Silman. Crea un requisito para que las autoridades estatales puedan mantener animales de esta especie en el marco de un ensayo. Las condiciones adecuadas de mantenimiento y el bienestar animal serán requisitos. Sin embargo, el cambio legal no significa que los reptiles ya se utilicen como medida de seguridad exterior ni que exista autorización para cada instalación concreta.
La idea de fondo es objeto de especial crítica: una instalación de seguridad debe impedir los intentos de fuga sin exponer a los presos a riesgos adicionales e incontrolables. Precisamente en el caso de animales salvajes peligrosos surgen preguntas sobre supervisión, previsión médica, normas de responsabilidad y proporcionalidad. Estas cuestiones aún no han sido respondidas exhaustivamente en público. Tampoco se conocía inicialmente una declaración de la Autoridad Israelí de Naturaleza y Parques sobre las nuevas normas.
Ketziot se encuentra en una zona aislada del desierto del Néguev, cerca de la frontera egipcia. La instalación forma parte de un complejo penitenciario más amplio, cuya ampliación el Gobierno israelí justifica por la mayor necesidad de plazas de reclusión. Que precisamente allí se debata sobre cocodrilos como posible elemento disuasorio convierte una decisión administrativa en un símbolo: el de una política penitenciaria que quiere demostrar seguridad y que ahora roza una frontera especialmente delicada entre protección y disuasión.
Por ello, el siguiente paso sigue siendo decisivo. Solo cuando el servicio penitenciario presente un proyecto piloto concreto con un concepto de seguridad, control veterinario y responsabilidades claramente definidas será posible evaluar si la medida va más allá de un anuncio político. Hasta entonces, una cosa está clara: Israel ha modificado el marco legal; según la situación actualmente documentada, los cocodrilos en Ketziot aún no son una realidad consumada.
Fuentes
- Servicio Penitenciario de Israel
- Times of Israel
- Israel National News
- The National
- Franceinfo