Alès – 22.07.2026: El activista antidroga y político municipal marsellés Amine Kessaci ha calificado las amenazas contra el alcalde de Alès, Christophe Rivenq, de ataque contra el orden democrático. Al parecer, los grupos criminales ya no dudan en poner directamente en el punto de mira a representantes electos, declaró Kessaci. El caso ha reavivado en Francia el debate sobre la protección de los cargos electos locales frente a la violencia vinculada al narcotráfico.
Christophe Rivenq, alcalde de Alès, en el departamento de Gard, fue objeto de graves intimidaciones el 16 de julio. En su vivienda se descubrieron pintadas amenazantes; además, según informaciones de prensa, su esposa encontró un sobre con dos cartuchos en el buzón. Los autores o remitentes se atribuyeron los hechos a la denominada DZ Mafia. Si esta atribución es correcta es objeto de la investigación y aún no ha sido confirmado de forma definitiva.
En la noche del 20 al 21 de julio, Rivenq fue sacado de su casa por agentes del RAID por orden del Ministerio del Interior, según coinciden varios medios. La medida subraya hasta qué punto las autoridades de seguridad consideran grave la situación. Para el alcalde y su familia, las amenazas supusieron una carga inmediata, ya que se dirigían expresamente contra el entorno privado del político municipal.
Rivenq relaciona la intimidación con sus actuaciones contra el narcotráfico en Alès. La ciudad lleva tiempo combatiendo la expansión de estructuras criminales organizadas. Por ello, los investigadores examinan si las amenazas fueron una reacción a las medidas municipales y estatales contra los puntos de venta y las redes de narcotráfico. Las investigaciones penales continúan.
Amine Kessaci es conocido por su labor contra la delincuencia relacionada con las drogas en Marsella y actualmente forma parte de la administración municipal. Su hermano Mehdi Kessaci fue asesinado en noviembre de 2025 en Marsella. La investigación sobre este crimen sigue en curso. Kessaci señaló ahora que los ataques y las intimidaciones contra personalidades públicas no deben tratarse como casos aislados cuando los grupos criminales pretenden ejercer así presión política o social.
El caso de Alès pone el foco en la especial vulnerabilidad de los cargos electos municipales que se enfrentan a la delincuencia organizada. Al mismo tiempo, sigue vigente la presunción de inocencia: la mención de la DZ Mafia en las amenazas no demuestra la autoría de este grupo. Serán decisivos los resultados de las investigaciones en curso. Las autoridades de seguridad francesas están bajo presión para garantizar la protección de las personas afectadas y esclarecer rápidamente las circunstancias del delito.
Fuentes
- Le Monde
- TF1 Info
- Borrador RSS de Franceinfo
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