París – 11.06.2026: La abogada y feminista francesa Rachel-Flore Pardo ha criticado duramente en una extensa entrevista el tratamiento actual de las víctimas de violencia sexual en Francia. Ella llama a la insuficiente ayuda un “fracaso de la democracia” y exige un cambio de sistema fundamental para proteger mejor los derechos de las personas afectadas y restaurar la confianza perdida en la justicia.
Pardo, que desde 2019 trabaja como abogada penal en el Tribunal Superior de París y además se especializa en derecho digital, se ha comprometido durante años en el movimiento feminista. Es cofundadora de StopFisha, una organización que lucha contra el cibersexismo y la violencia sexual en internet. Según ella, las medidas existentes no son suficientes para afrontar los complejos retos en el apoyo a las víctimas.
La abogada enfatiza que el apoyo insuficiente no solo prolonga el sufrimiento de las víctimas, sino que también daña de manera duradera la relación entre la cinía y el Estado de Derecho. El dolor y la inseguridad de las víctimas suelen enfrentarse a obstáculos burocráticos y a la falta de sensibilidad. Pardo señala que muchas víctimas a menudo se sienten solas y por ello no tienen el valor de denunciar sus casos o iniciar acciones legales.
Además, critica que el sistema judicial a menudo no dispone de suficientes recursos para tramitar los procesos de manera rápida y cuidadosa. Los retrasos y la falta de orientación hacia las víctimas son problemas frecuentes. Pardo advierte que estos déficits podrían tener consecuencias graves para la confianza en los sistemas judiciales, un desarrollo que califica como un “dramático fracaso democrático”.
Ella ve en la fase actual una decisión crucial para Francia: tras una serie de casos destacados, como los de las personalidades Pelicot o Bruel, el país debe revisar su legislación y práctica. Pardo exige concretamente más fondos para las ofertas de apoyo, profesionales mejor formados y una mayor sensibilización de todas las instituciones implicadas.
En su compromiso con las reformas, Pardo enfatiza que no solo se trata de innovaciones legales. Más bien, debe surgir una conciencia social sobre el manejo de la violencia sexual para que las víctimas reciban a largo plazo el reconocimiento y apoyo necesarios. Solo así el sistema legal podrá funcionar de nuevo de manera efectiva y creíble.
El alegato de Rachel-Flore Pardo subraya la urgente necesidad de proteger y acompañar mejor a las víctimas de violencia sexual en Francia. Sus demandas reflejan un amplio debate social que ha ganado importancia en los últimos años y ahora requiere una respuesta política clara.
Fuentes
- franceinfo