París – 15.07.2026: La Asamblea Nacional decide este miércoles de forma definitiva sobre un proyecto de ley que pretende crear en Francia, bajo condiciones estrictas, un derecho a la ayuda para morir. La votación en el Palacio Borbón marca el punto final provisional de un proceso político y parlamentario de más de dos años. El presidente Emmanuel Macron ya había anunciado una reforma del derecho a morir en 2022 y posteriormente le atribuyó el carácter de una vía francesa propia.
El texto fue modificado de forma sustancial por los diputados. Establece que las personas mayores de edad con nacionalidad francesa pueden solicitar acceso a una ayuda para morir, siempre que padezcan una enfermedad grave e incurable cuyo curso sea potencialmente mortal. Además, deben sufrir padecimientos físicos o psicológicos vinculados a la enfermedad, persistentes y que, según criterios médicos, no puedan tratarse suficientemente o resulten insoportables para las personas afectadas.
Un requisito central sigue siendo la formación libre e informada de la voluntad. La persona solicitante debe poder expresar por sí misma su deseo; su capacidad de discernimiento no debe estar gravemente afectada. Inmediatamente antes de la administración de la sustancia letal, un médico debe comprobar si la decisión se mantiene. Si se detectan presiones o influencias, el procedimiento debe suspenderse y debe intervenir la fiscalía.
La ley sigue, en principio, el modelo de la autoadministración. Solo si un paciente ya no es físicamente capaz de hacerlo, un médico o profesional de enfermería puede administrar la sustancia. El personal sanitario puede invocar una cláusula individual de conciencia, pero en ese caso debe indicar a otros profesionales dispuestos a participar. El texto no contempla una cláusula colectiva de conciencia solicitada por instituciones confesionales.
El ámbito de acceso siguió siendo especialmente controvertido. Se abandonó una limitación temporal debatida inicialmente, basada en una expectativa de vida restante. Los diputados señalaron que tales pronósticos son médicamente inciertos y podrían perjudicar a las personas con enfermedades neurodegenerativas. Los críticos, por el contrario, temen que los criterios legales estén formulados de manera demasiado amplia. Los defensores remiten a los requisitos acumulativos y a la evaluación médica de cada caso individual.
La Asamblea Nacional aprobó el texto en nueva lectura el 30 de junio de 2026 por 295 votos contra 232. El Senado lo rechazó por tercera vez el 7 de julio, al aprobar por 169 votos contra 164 una moción de rechazo previo. Tras el fracaso del procedimiento de conciliación, la Asamblea Nacional puede tener la última palabra conforme a la Constitución.
El camino hacia la votación final también estuvo marcado por interrupciones políticas: la disolución del Parlamento y la caída del Gobierno de François Bayrou retrasaron las deliberaciones. Paralelamente, se aprobó una ley para reforzar los cuidados paliativos. Si el texto es aprobado, es probable que el control de constitucionalidad se produzca rápidamente: el presidente del Senado, Gérard Larcher, ha anunciado que recurrirá al Consejo Constitucional.
Fuentes
- Asamblea Nacional – Análisis de la votación n.º 7894
- Senado – Expediente legislativo sobre el derecho a la ayuda para morir
- Public Senat – Informe sobre el tercer rechazo en el Senado
- Le Monde – Resumen del contenido del proyecto de ley
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