París – 19.07.2026: Cuando el calor se acumula en las celdas, muchos presos no tienen adónde ir. Un reportaje emitido el domingo por Franceinfo dirige la atención hacia las dificultades en los centros penitenciarios franceses durante la reciente ola de calor. El foco está en una situación que no puede reducirse a unos pocos días especialmente calurosos: el hacinamiento y las deficiencias estructurales afectan a personas que no pueden abandonar su entorno por sí mismas.
La reciente ola de calor había afectado a Francia hasta mediados de julio, antes de ser desplazada el 16 de julio por fuertes tormentas, según Météo-France. Sin embargo, permanece la cuestión de la protección de las personas encarceladas. Las temperaturas extremas se vuelven especialmente problemáticas en las celdas cuando varias personas están alojadas en un espacio reducido, apenas hay alivio térmico durante la noche y el acceso a las zonas exteriores es limitado.
Las cifras oficiales del Ministerio de Justicia muestran la magnitud del hacinamiento. A 1 de mayo de 2026, había 88.654 personas encarceladas en Francia, mientras que se contabilizaban 63.322 plazas penitenciarias operativas. Un total de 7.693 presos dormían en colchones en el suelo. En las áreas de prisión preventiva y departamentos comparables, la ocupación para 59.653 personas alcanzaba al menos el 120 por ciento de la capacidad prevista.
El Contrôleur général des lieux de privation de liberté, el organismo independiente de control de los lugares de privación de libertad, volvió a advertir a principios de julio sobre las consecuencias de esta evolución. La entidad considera que el hacinamiento persistente vulnera gravemente la dignidad y los derechos de los presos en numerosos centros. El calor no es un problema aislado: agrava los conflictos, dificulta la higiene y la atención médica, y también supone una carga para el personal penitenciario.
La situación también es objeto de debate en el Parlamento. Una pregunta al Gobierno publicada hace pocos días remite al llamamiento del Colegio de Abogados de París del 7 de julio para que se adopten de inmediato medidas de protección para las personas encarceladas durante los periodos de calor. Se reclaman disposiciones concretas contra los riesgos para la salud, así como medidas contra el hacinamiento, que agrava cualquier situación de crisis en las prisiones.
El Gobierno ya había publicado el 22 de mayo una instrucción sobre medidas excepcionales en el contexto del hacinamiento. Con ello, alude a la presión a la que están sometidos las fiscalías y el sistema penitenciario. El reportaje actual deja claro que la ola de calor ha remitido. Pero la estrechez estructural de muchas prisiones francesas permanece, y con ella la cuestión de cómo garantiza el Estado la protección de las personas tras puertas cerradas.
Fuentes
- Franceinfo
- Ministerio de Justicia
- Contrôleur général des lieux de privation de liberté
- Asamblea Nacional