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Nachrichten.fr · July 20, 2026

La sequia agrava el riesgo de incendios forestales: las llamas ponen bajo presion a Var y Corcega

El verano muestra en Francia su cara mas peligrosa. Semanas sin lluvias significativas, temperaturas persistentemente altas y vientos secos estan agravando drasticamente el riesgo de incendios forestales en el sur del pais. Actualmente, las zonas mas afectadas son el departamento de Var, en la Costa Azul, y la isla mediterranea de Corcega. Alli, los equipos de emergencia luchan contra varios incendios que en poco tiempo se han convertido en fuegos de gran extension.

En Var, la situacion se agravo en pocas horas. Lo que inicialmente comenzo como un unico foco de incendio avanzo rapidamente por la vegetacion reseca y destruyo varios cientos de hectareas de bosque y matorral. Para los bomberos, cada minuto cuenta en momentos como estos. Numerosos efectivos acudieron con vehiculos de extincion, mientras aviones cisterna y helicopteros trataban de contener las llamas desde el aire. Hubo que cortar carreteras, las zonas residenciales en peligro quedaron bajo vigilancia especial y las autoridades pidieron a la poblacion la maxima precaucion.

En Corcega se observa una situacion similar. La isla lleva semanas sufriendo una sequia pronunciada. Especialmente la densa maquia, que caracteriza el paisaje en muchos lugares, se transforma con el calor en material facilmente inflamable. Basta una pequena chispa para que un incendio se propague a gran velocidad. Por ello, los bomberos trabajan simultaneamente de forma ininterrumpida en varios lugares y tratan de controlar los incendios lo antes posible. Si no lo logran, las llamas suelen extenderse por grandes superficies en muy poco tiempo.

La evolucion actual apenas sorprende a los expertos. Desde hace anos, meteorologos e investigadores del clima observan que los periodos de sequia prolongados son cada vez mas frecuentes. Cuando falta la lluvia durante semanas, los suelos y las plantas pierden su humedad natural. Los bosques, arbustos y praderas se secan literalmente y forman un terreno ideal para los incendios. Si ademas se levanta un viento fuerte, se crea una combinacion peligrosa que plantea enormes desafios incluso a los equipos de emergencia mas experimentados.

Precisamente en el sur de Francia, los fuertes vientos descendentes como el Mistral o la Tramontane suelen desempenar un papel decisivo. Impulsan las llamas a gran velocidad y pueden transportar fragmentos vegetales incandescentes a grandes distancias. Esto genera una y otra vez nuevos focos de incendio, lo que dificulta considerablemente las labores de extincion. A veces basta una breve rafaga de viento para que el fuego salte carreteras o barreras naturales.

Tambien llama la atencion que la temporada de incendios forestales comienza ahora mucho antes que hace solo unas decadas. Antes, las semanas mas calurosas de agosto se consideraban especialmente criticas. Hoy, los grandes incendios ya se producen al comienzo del verano y acompanan a muchas regiones hasta bien entrado el otono. Esta evolucion aumenta la presion sobre los bomberos y la proteccion civil, que deben mantenerse operativos durante meses.

Ademas de las condiciones climaticas, el ser humano tambien desempena un papel decisivo. Segun las autoridades, una gran parte de todos los incendios forestales se debe al comportamiento humano. Colillas arrojadas, fuego abierto o barbacoas fuera de los lugares autorizados bastan en la situacion actual para desencadenar una catastrofe. Incluso los fallos tecnicos en vehiculos o maquinas pueden producir chispas que prendan la hierba seca o los matorrales. Por ello, las autoridades hacen un llamamiento urgente a residentes y turistas para que cumplan estrictamente todas las normas de seguridad. Especialmente en tiempos de sequia extrema, la precaucion es la proteccion mas eficaz para las personas, la naturaleza y los bienes.

Los incendios en Var y Corcega ponen una vez mas de manifiesto hasta que punto los paisajes mediterraneos se han vuelto vulnerables al calor y la sequia. Mientras no llueva y las temperaturas sigan elevadas, es probable que persista el peligro de nuevos incendios forestales. Para los equipos de emergencia, esto supone un verano lleno de desafios; y para la poblacion, la constatacion de que un solo momento de descuido puede tener graves consecuencias.

Por Daniel Ivers