París – 26.05.2026: En Francia, el comercio ilegal de animales salvajes protegidos, en particular de especies como el zorro fénec, el serval y el lince, ha aumentado considerablemente en los últimos años. Esta situación se ve favorecida por la creciente demanda de mascotas exóticas y la facilidad del comercio en línea.
El fénec, un pequeño zorro del desierto con orejas notablemente grandes, es originario del norte de África y debido a su apariencia adorable a menudo se mantiene como mascota. Sin embargo, en Francia la tenencia de fénecs está estrictamente regulada. Según la legislación francesa, está prohibida la tenencia de animales no domesticados que no figuren en una lista especial de especies permitidas. Para poseer tales animales se requiere una certificación especial de capacidad emitida por las autoridades competentes. El incumplimiento de estas normas puede conllevar hasta tres años de prisión y multas de hasta 150.000 euros.
A pesar de estas estrictas regulaciones, el comercio ilegal de fénecs y otras especies protegidas prospera. En octubre de 2025, en la región de París, se incautaron dos felinos salvajes protegidos, un serval y un caracal, en un apartamento. El propietario intentó esconder los animales de los agentes aduaneros que llegaban arrojándolos por la ventana. Afortunadamente, los animales fueron rescatados y ahora se encuentran en un centro de acogida.
Estos incidentes no son aislados. En febrero de 2026, en Jura, se confiscó un águila real mantenida ilegalmente. Este tipo de animales suele ser alojado en centros de rescate donde se les cuida y, si es posible, se les reintroduce en la naturaleza.
Las autoridades francesas han adoptado medidas para combatir este comercio ilegal. En el marco de la operación internacional “Thunder” en 2025, se incautaron 30.000 animales en 134 países. Esta operación tuvo como objetivo combatir el comercio ilegal de especies protegidas y concienciar al público sobre este problema.
A pesar de estos esfuerzos, el comercio ilegal de animales salvajes protegidos sigue siendo un problema grave. Los expertos advierten sobre los riesgos de este comercio, tanto para los animales como para la salud humana, ya que estos animales pueden transmitir enfermedades. Además, la tenencia en cautividad puede ocasionar trastornos de comportamiento. Por ello, es fundamental que el público esté informado acerca de las normativas legales y reconozca los peligros del comercio ilegal.
En resumen, se observa que el comercio ilegal de animales salvajes protegidos en Francia aumenta a pesar de las estrictas leyes y medidas administrativas. Es crucial que tanto las autoridades como la sociedad permanezcan vigilantes y actúen conjuntamente para combatir este comercio ilegal.