París – 09.06.2026: El desarrollo demográfico en Francia plantea desafíos cada vez mayores para el sistema de pensiones. Según el último informe del Conseil d’orientation des retraites (COR), se espera que el déficit del sistema de pensiones aumente aún más en los próximos años. La causa principal es la tasa de natalidad en descenso desde hace años, lo que lleva a una disminución de los contribuyentes y dificulta la financiación de las pensiones.
En 2025, se registraron en Francia 645.000 nacimientos vivos, una disminución del 2,1 por ciento en comparación con el año anterior. Esta tendencia a la baja continúa desde 2015 y se ha acelerado en los últimos años. El llamado nivel de fertilidad coyuntural alcanzó en 2025 un valor de 1,56 hijos por mujer, el más bajo desde 1917.
Al mismo tiempo, el número de muertes aumentó un 1,5 por ciento hasta 651.000, debido en parte a una grave ola de gripe durante el año. La esperanza de vida media al nacer es actualmente de 85,9 años para mujeres y 80,3 años para hombres. Esto hace que el grupo de población mayor crezca constantemente: la proporción de personas mayores de 65 años es ahora del 22 por ciento.
Este desarrollo conduce a un crecimiento poblacional natural negativo de 6.000 personas en 2025, lo que significa que murieron más personas que las que nacieron. El envejecimiento de la población incrementa aún más la presión sobre el sistema de pensiones, ya que un número cada vez mayor de pensionistas se enfrenta a una cantidad relativamente menor de trabajadores activos.
El COR ha ajustado sus previsiones financieras en consecuencia. La disminución de la natalidad reduce el número de contribuyentes, lo que hará que el déficit del sistema de pensiones aumente considerablemente en las próximas décadas. La viabilidad financiera de las prestaciones por jubilación está por tanto bajo una presión creciente.
En este contexto, la presión política para actuar está aumentando. Para garantizar la estabilidad a largo plazo del sistema de pensiones, probablemente serán inevitables reformas. Se están discutiendo medidas como el aumento de la edad de jubilación, un cambio en las bases de cotización o incentivos reforzados para aumentar la tasa de natalidad.
Los actuales desarrollos demográficos ponen de manifiesto la urgencia de una revisión profunda de la política de pensiones francesa. Los responsables políticos deben encontrar soluciones que aseguren tanto la sostenibilidad financiera como que respondan a las necesidades de una sociedad envejecida. En ello, la participación de diversos grupos sociales y actores del mercado laboral juega un papel importante para posibilitar reformas socialmente compatibles y factibles.
En conjunto, queda claro que el cambio demográfico en Francia representa uno de los desafíos centrales para el sistema social. Los próximos años serán decisivos para determinar cómo podrá el sistema de pensiones responder a estos cambios.
Fuentes
- Insee
- COR
- Le Particulier
- Partners Finances