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Nachrichten.fr · July 21, 2026

Lecornu rechaza acusación de engaño en la disputa por la ley agraria

París – 21.07.2026: El primer ministro francés Sébastien Lecornu ha atacado duramente a la jefa del grupo parlamentario ecologista, Cyrielle Chatelain, en la disputa sobre la nueva ley de protección y garantía de la agricultura. Chatelain había cuestionado al Gobierno por las excepciones previstas en la ley para determinados productos fitosanitarios. Lecornu acusó a los ecologistas de alimentar el descontento social con afirmaciones engañosas.

El conflicto se produce tras la votación final en la Asamblea Nacional del 20 de julio. El Parlamento aprobó el texto de compromiso de la comisión mixta, después de que el Gobierno y el Senado hubieran examinado previamente versiones diferentes. El procedimiento se inició en abril como trámite legislativo acelerado. El texto reúne medidas relativas a la producción agrícola, los recursos hídricos, la protección del suelo, las relaciones comerciales y la simplificación administrativa.

Son especialmente controvertidas las disposiciones que, bajo condiciones estrictamente definidas, pretenden permitir excepciones nacionales para productos fitosanitarios. Sus defensores aluden a pérdidas de producción, a la falta de alternativas y a desventajas competitivas frente a las importaciones. Enmarcan la norma en la soberanía alimentaria, que Lecornu ha declarado un objetivo político central de su Gobierno. Según su planteamiento, Francia no debería someter a sus agricultores a requisitos más estrictos que los aplicados a productores competidores fuera del país.

El grupo Ecologiste et Social, en cambio, considera que se trata de un retroceso en la protección ambiental y sanitaria. Chatelain criticó que la ley vuelva a abrir el acceso a productos cuyos riesgos para los polinizadores, las aguas y la salud humana llevan años siendo objeto de controversias científicas y políticas. Para Los Verdes, la disposición excepcional ejemplifica una orientación de política agraria que antepone los intereses de rendimiento a corto plazo a la reducción de la dependencia de los pesticidas.

Lecornu negó que el Gobierno esté promoviendo un retorno generalizado a productos prohibidos. Su reacción también se dirigió contra la interpretación política de la ley: la oposición oculta, según él, que el proyecto pretende reforzar los controles contra la competencia desleal y limitar jurídicamente su uso. Con ello, el primer ministro intenta trasladar el conflicto de una cuestión ambiental de fondo a la situación concreta del abastecimiento y a la garantía de ingresos de las explotaciones agrícolas.

La disputa revela una contradicción estructural en la política agraria francesa. Desde las protestas de los agricultores, el Gobierno está bajo presión para tener más en cuenta los costes, la regulación y la competencia internacional. Al mismo tiempo, las organizaciones ecologistas y los partidos de izquierda advierten de que las flexibilizaciones nacionales podrían socavar las normas europeas de protección. Aunque el texto legislativo ha sido aprobado por el Parlamento, antes de su entrada en vigor seguirán siendo decisivos la configuración de las disposiciones de aplicación y posibles revisiones jurídicas.

Para Lecornu, el enfrentamiento también es delicado en el plano interno. El Gobierno debe atraer a los votantes rurales sin lastrar aún más su política climática. Los Verdes, por su parte, vinculan la disputa sobre los pesticidas con la exigencia de una transformación ecológica de la agricultura. Por ello, es probable que la norma siga siendo, más allá del verano, un punto de cristalización en la relación entre el Gobierno, las organizaciones agrarias y la oposición ecologista.

Fuentes

  • Assemblee nationale – Expediente legislativo sobre la ley agraria de emergencia
  • Assemblee nationale – Proyecto de ley n.º 2632
  • Franceinfo