París – 20.07.2026: La Asamblea Nacional francesa decidirá el lunes por la noche, a las 21.30 horas, sobre el texto de compromiso relativo a la ley de protección y soberanía de la agricultura. El Senado deberá pronunciarse el martes 21 de julio. Manuel Bompard, coordinador nacional de La France insoumise, calificó el lunes el proyecto de extremadamente peligroso e inaceptable. Advirtió en particular de un agravamiento de los conflictos de uso en torno al agua.
El Gobierno presentó la ley el 8 de abril de 2026 mediante un procedimiento acelerado. Según la presentación oficial, pretende reforzar la soberanía alimentaria, proteger a las explotaciones agrícolas frente a la competencia desleal, simplificar los procedimientos administrativos y mejorar la posición de los productores en la cadena de valor. El proyecto consta de 23 artículos y combina objetivos de política industrial, comercial, medioambiental y agrícola.
El texto ahora presentado es el resultado de un acuerdo alcanzado el 16 de julio por la comisión mixta, integrada por siete diputados y siete senadores. En el Senado, la iniciativa fue aprobada en primera lectura el 2 de julio por 219 votos a favor y 111 en contra. Sin embargo, la decisión final sigue abierta políticamente: incluso dentro del bloque gubernamental central existen reservas sobre determinadas disposiciones relativas a la gestión del agua y a los productos fitosanitarios.
Particularmente controvertida es la ampliación prevista de las reservas de agua para fines agrícolas. Según la exposición del Senado, el volumen de almacenamiento deberá duplicarse de aquí a 2035 y se simplificará la normativa de autorizaciones. Al mismo tiempo, se reforzará la representación de la agricultura en los órganos locales de gestión del agua. Sus defensores lo consideran un instrumento de adaptación a la sequía y de estabilización de las cosechas.
Los críticos, en cambio, temen que las normas puedan consolidar la prioridad de las extracciones agrícolas frente al abastecimiento de agua potable, la protección de las masas de agua y otros usos. La advertencia de Bompard sobre un conflicto por el agua se vincula a esta cuestión institucional: en las regiones secas, no solo decide la cantidad disponible, sino también el orden jurídico según el cual se tienen en cuenta las distintas necesidades.
Otro punto de disputa se refiere a las excepciones a la prohibición general de determinados productos fitosanitarios similares a los neonicotinoides. El compromiso prevé excepciones estrictamente limitadas para la remolacha azucarera, las manzanas, las cerezas y las avellanas. Paralelamente, el texto contiene disposiciones contra la importación de alimentos y piensos con sustancias prohibidas en la Unión Europea, siempre que se identifique un riesgo grave para la salud.
Las votaciones de los días 20 y 21 de julio no decidirán únicamente sobre determinadas facilidades técnicas. Marcan un conflicto fundamental de objetivos de la política agrícola francesa: la garantía de la producción y de los ingresos debe seguir siendo compatible con la protección de los recursos hídricos, las normas medioambientales y el derecho europeo. Solo después de las respectivas votaciones finales se sabrá si el compromiso obtiene la mayoría necesaria en ambas cámaras.
Fuentes
- Senado: procedimiento legislativo sobre la ley agrícola de urgencia
- Ministerio de Agricultura: dossier de prensa sobre el proyecto de ley
- Franceinfo: entrevista con Manuel Bompard
- Le Monde: análisis de las normas sobre el agua en el texto de compromiso