Nueva York – 19.07.2026: Fuertes tormentas eléctricas y lluvias torrenciales inundaron el sábado 18 de julio partes de la ciudad de Nueva York. El servicio meteorológico nacional de Estados Unidos emitió alertas por inundaciones repentinas para varios distritos de la metrópoli. Entre las zonas afectadas temporalmente estuvieron Manhattan, Brooklyn, Queens y Staten Island. También se publicaron más avisos para el Bronx durante la noche.
Según el National Weather Service, células de lluvia especialmente intensas provocaron tasas de precipitación de unos 25 y, localmente, más de 50 milímetros por hora. En tales condiciones, las calles, los pasos subterráneos, los sótanos y otras zonas bajas pueden inundarse en poco tiempo. La autoridad meteorológica también señaló el peligro de desbordamiento de arroyos y sistemas de drenaje.
La administración municipal ya había advertido el viernes sobre las tormentas previstas. La oficina de gestión de emergencias de Nueva York anunció medidas preparatorias, entre ellas la inspección y limpieza de los desagües de las calles en zonas de riesgo conocidas. Las autoridades pidieron a los residentes que atendieran las alertas meteorológicas y que no condujeran por calles o pasos subterráneos inundados.
El foco de las tormentas no se situó únicamente sobre la metrópoli de millones de habitantes. También estaban vigentes alertas por posibles inundaciones repentinas para partes del sureste del estado de Nueva York y zonas limítrofes de Nueva Jersey y Connecticut. El centro nacional de previsión meteorológica ya había advertido antes de la llegada de las tormentas de un mayor riesgo debido al aire muy húmedo y a las células tormentosas de desplazamiento lento.
El domingo 19 de julio, inicialmente no había datos oficiales fiables sobre daños, heridos o importantes operaciones de rescate en la ciudad de Nueva York. Por ello, las imágenes y los informes sobre agua en las calles no constituyen automáticamente una prueba de inundaciones generalizadas o daños graves. La situación varió considerablemente según el barrio y la duración de cada célula de lluvia.
Las inundaciones repentinas se consideran especialmente peligrosas en las grandes cis densamente urbanizadas, ya que las superficies impermeabilizadas solo pueden absorber el agua de lluvia de forma limitada. Cuando el alcantarillado y los desagües no pueden evacuar las cantidades de agua con suficiente rapidez, el agua se acumula rápidamente en las calzadas, en los accesos al metro y en los pasos subterráneos. Incluso pequeñas diferencias espaciales en las tormentas pueden determinar graves consecuencias locales.
Para las zonas afectadas, siguió siendo crucial respetar los cierres de calles y las indicaciones de las autoridades. El servicio meteorológico advirtió expresamente de no atravesar vías inundadas ni en vehículos ni a pie. Aún debe ser evaluado por los organismos competentes si la situación tormentosa del sábado provocó interrupciones prolongadas del tráfico u otros daños.
Fuentes
- National Weather Service
- NYC Emergency Management
- Franceinfo