París – 21.07.2026: Los refugios climáticos españoles pasan a ocupar un lugar central en Francia como posible modelo para la adaptación a olas de calor más frecuentes. Se trata de espacios interiores y exteriores de acceso público que, durante episodios de calor extremo, son suficientemente frescos, sombreados y de fácil acceso. Bibliotecas, centros culturales, escuelas, parques o plazas con vegetación pueden desempeñar esta función, siempre que el acceso, los horarios de apertura y la información estén organizados de forma fiable.
Este enfoque va más allá de la apertura puntual de edificios climatizados. Los municipios deben primero identificar los barrios especialmente afectados y los grupos de población vulnerables, seleccionar los lugares adecuados según criterios térmicos y sociales y regular su funcionamiento durante los episodios de calor. Una guía publicada a finales de junio por la red española de cis Red de Cis por el Clima describe todo el proceso, desde la cartografía y la gestión municipal hasta la información a los residentes.
El País Vasco es la región más avanzada. En 2026, la sociedad ambiental Ihobe presentó criterios técnicos para redes municipales. Define los refugios climáticos como el uso de espacios interiores y exteriores existentes con confort térmico y acceso general durante los periodos de calor. Según el Gobierno Vasco, la oferta en todo el territorio incluye actualmente cerca de 500 lugares de este tipo. Por tanto, el modelo se basa en infraestructura local en lugar de construir un sistema centralizado de nueva planta.
El contexto en materia de salud pública es considerable. Según una guía especializada reciente, en España se atribuyeron al calor alrededor de 12.596 muertes en 2024. Estos cálculos recogen defunciones adicionales estadísticamente previsibles y no constituyen una estadística individual de causas de muerte. Sin embargo, subrayan que la adaptación al calor no es solo una cuestión de paisaje urbano, sino que también afecta a la desigualdad social, la prevención sanitaria y la prestación de servicios públicos municipales.
Por el momento, Francia no cuenta con una red nacional uniforme siguiendo el modelo español. El tercer Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, publicado el 10 de marzo de 2025, reúne medidas hasta 2030 para proteger a la población frente a olas de calor, sequías, inundaciones y otros riesgos. Desde el 26 de enero de 2026, la trayectoria estatal de referencia para la adaptación climática también está consagrada en la legislación ambiental. Su objetivo es orientar la planificación hacia los futuros niveles de calentamiento.
Sin embargo, a escala local están surgiendo elementos comparables. La agencia francesa de medio ambiente ADEME publicó en abril de 2026 una metodología para la cartografía participativa de refugios climáticos. El proyecto se desarrolló con Toulouse Métropole y busca ayudar a los municipios a identificar, evaluar y hacer visibles públicamente los lugares frescos que realmente se utilizan. Lo decisivo no es solo la temperatura, sino también la accesibilidad sin barreras y el conocimiento de las opciones disponibles.
Por ello, la adopción del modelo español supondría ante todo una tarea de coordinación: los municipios tendrían que acordar normas de acceso, señalización, atención y activación durante las alertas por calor. Francia dispone de un marco estratégico con el plan de adaptación. Queda por ver si de él surgirá una red comprensible a escala nacional que llegue realmente, en la vida cotidiana, a las personas mayores, los niños, las personas sin hogar y los habitantes de barrios urbanos muy impermeabilizados.
Fuentes
- Franceinfo
- Ministerio español para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
- Ministerio francés de Transición Ecológica
- ADEME
- Aix-Marseille Université
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