El presidente Emmanuel Macron ha rechazado tajantemente las acusaciones de la oposicion sobre la insuficiente dotacion de la flota francesa de aviones bombarderos de agua. Ante el persistente debate sobre la capacidad operativa de los aviones Canadair, el jefe de Estado subraya que su Gobierno ya habia dado los pasos necesarios inmediatamente despues de asumir el cargo en 2017 para relanzar la produccion de estos aviones especiales. Por tanto, la critica de que Francia invirtio demasiado poco durante anos se queda corta.
El debate cobro nueva dinamica tras los graves incendios forestales de las ultimas semanas. En particular, los incendios en la Forêt de Fontainebleau, asi como numerosos grandes incendios en el sur del pais, han planteado la cuestion de si Francia dispone de suficientes capacidades modernas de extincion aerea ante el aumento de los fenomenos meteorologicos extremos. Los partidos de la oposicion acusan al Gobierno de haber retrasado durante anos la modernizacion de la envejecida flota Canadair.
Macron: sin la reanudacion de la produccion no habrian sido posibles nuevos pedidos
Macron rechaza tajantemente esta version. Segun sus datos, la produccion de los aviones bombarderos de agua Canadair se habia interrumpido por completo antes de que asumiera el cargo. Por ello, su Gobierno tuvo que crear primero, junto con socios europeos y el fabricante, las condiciones necesarias para que pudieran volver a construirse nuevos aviones.
El presidente señala que reconstruir una produccion industrial de aviones anfibios altamente especializados requiere un tiempo considerable. Es necesario crear nuevas capacidades de produccion, establecer cadenas de suministro y preparar el desarrollo de una generacion moderna de aeronaves. Francia participo desde el principio en este proyecto europeo industrial y de adquisiciones, contribuyendo de manera decisiva a poner de nuevo en marcha la produccion.
El DHC-515 sera la proxima generacion de aviones bombarderos de agua
La modernizacion se centra en el nuevo DHC-515, desarrollado como sucesor del Canadair CL-415, utilizado desde hace decadas. La nueva generacion debera contar con motores mas potentes, avionica moderna y mejores caracteristicas de mantenimiento. Al mismo tiempo, debera ofrecer una mayor flexibilidad operativa y, a largo plazo, complementar o sustituir gradualmente la envejecida flota.
Sin embargo, no se esperan las primeras entregas hasta finales de la decada. Hasta entonces, Francia seguira dependiendo de los CL-415 existentes, que se modernizan y revisan tecnicamente de forma continua. Paralelamente, el Estado invierte en helicopteros adicionales, aviones de reconocimiento y otros recursos de la Sécurité civile para reforzar en conjunto la lucha aerea contra incendios.
La oposicion sigue viendo omisiones
Sin embargo, la argumentacion del presidente no convence a la oposicion. Los criticos reprochan al Gobierno haber aplazado temporalmente algunos proyectos de adquisicion o haber reducido su alcance. Dado el creciente riesgo de incendios forestales desde hace anos, Francia deberia haber actuado mucho antes y con mayor determinacion, segun la acusacion.
El Gobierno responde que la puesta en marcha de una nueva linea de produccion para aviones especiales no puede realizarse en unos pocos meses. Entre la decision politica, el desarrollo industrial y la entrega efectiva de nuevas aeronaves median inevitablemente varios anos. Por tanto, los aviones encargados hoy son el resultado de un proyecto industrial europeo concebido a largo plazo, que se impulso poco despues de que Macron asumiera el cargo.
Los incendios forestales se convierten en un desafio estrategico
Independientemente de la controversia politica, la actual temporada de incendios forestales muestra que Francia debe seguir ampliando sus capacidades de proteccion civil. Los periodos de sequia mas prolongados, las olas de calor mas frecuentes y las fases de aridez en expansion incrementan considerablemente el riesgo de incendios de vegetacion a gran escala. Regiones que antes apenas se veian afectadas ahora tambien pasan regularmente a ser objeto de atencion de los servicios de emergencia.
De este modo, la lucha aerea contra incendios se esta convirtiendo cada vez mas en un componente estrategico de la politica francesa de seguridad y clima. Junto con la renovacion de la flota de aviones bombarderos de agua, tambien cobran importancia la prevencion, la deteccion temprana de incendios y una cooperacion europea mas estrecha.
Por ello, la disputa politica sobre la responsabilidad por el estado de la flota Canadair probablemente continuara incluso despues del final de la actual temporada de incendios forestales. Mientras el Gobierno remite a las decisiones de politica industrial adoptadas desde 2017 y orientadas al largo plazo, la oposicion exige una modernizacion mas rapida de los recursos operativos. Sin embargo, esta claro que el cambio climatico aumenta la presion sobre Francia para ampliar de forma permanente sus capacidades de extincion aerea y adaptarlas a los desafios crecientes.
P. Tiko