París – 13.07.2026: El presidente Emmanuel Macron destacó en su último discurso tradicional ante las Fuerzas Armadas francesas antes de la fiesta nacional la disposición defensiva de Francia y Europa. En el Hotel de Brienne declaró que la paz sigue siendo el objetivo. Sin embargo, la libertad y el orden jurídico internacional deben defenderse en caso de necesidad. La fórmula sobre el posible precio de la sangre la vinculó con la disposición al sacrificio de los soldados y con el regreso de la guerra a Europa desde el ataque ruso contra Ucrania en 2022.
El discurso fue el décimo y último de estos mensajes anuales de Macron como presidente de la República antes del 14 de julio. Por ello, también estuvo marcado por un balance de sus dos mandatos. El presidente recordó que se había aplicado el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas anunciado desde 2017. Según fuentes del entorno de Defensa, el presupuesto militar aumentó durante este periodo de 32.000 millones de euros a más de 57.000 millones de euros anuales en la actualidad. No obstante, la evolución posterior dependerá de futuras decisiones políticas y presupuestarias.
Macron situó explícitamente el rearme nacional en un marco europeo. Los Estados europeos deben ampliar conjuntamente sus capacidades de seguridad sin renunciar a sus respectivas particularidades. Abogó por inversiones en la industria de defensa, por la autonomía tecnológica y por proyectos comunes. Al mismo tiempo, se pronunció contra un nacionalismo que impida la cooperación entre socios europeos. Su mensaje apuntaba a una mayor capacidad de acción de Europa dentro de la alianza occidental.
La situación estratégica ha cambiado fundamentalmente para Francia desde el inicio de la guerra de Ucrania. París ha reforzado su presencia militar en el flanco oriental de la OTAN y, al mismo tiempo, ha destacado más el papel de la disuasión nuclear francesa para la seguridad europea. Francia sigue siendo el único miembro de la Unión Europea con armas nucleares propias. Esta capacidad confiere al país un peso especial, pero también aumenta las expectativas de los socios europeos respecto a su liderazgo político y militar.
Sin embargo, el balance de Macron sigue siendo ambivalente. El aumento del gasto en defensa ha fortalecido las adquisiciones, la formación y las capacidades industriales. Al mismo tiempo, las Fuerzas Armadas afrontan cargas considerables: las misiones en Europa, Oriente Medio y los territorios de ultramar compiten por personal, material y reservas de munición. La retirada de tropas francesas de varios Estados africanos entre 2022 y 2025 también ha hecho visibles los límites del anterior modelo de intervención.
Con este discurso, Macron apostó menos por decisiones concretas nuevas que por una orientación política para el periodo posterior a su presidencia. Francia debe preservar su capacidad de acción militar, profundizar la cooperación europea y garantizar su independencia estratégica. El llamamiento a la disposición al sacrificio representa así el intento de justificar las cargas de defensa crecientes desde hace años como consecuencia de una situación de seguridad permanentemente agravada.
Fuentes
- La Depeche du Midi
- Le Monde
- Eliseo
- Ministerio de las Fuerzas Armadas y Veteranos