Caracas – 02.08.2026: El expresidente venezolano Nicolás Maduro, encarcelado en Estados Unidos, ha saludado el diálogo entre representantes de instituciones estatales y sectores de la oposición. En un mensaje difundido el domingo a través de su canal oficial de Telegram, Maduro calificó la renovación nacional como un objetivo común y exigió respeto mutuo. Todo camino que consolide la paz, la convivencia y el entendimiento entre los venezolanos merece apoyo.
La declaración se refiere a una nueva ronda de negociaciones que comenzó el 1 de agosto en Caracas. Por parte de la actual dirección estatal participa la Asamblea Nacional, encabezada por Jorge Rodríguez. Frente a ella se encuentran antiguos diputados de la Asamblea Nacional elegida en 2015, en torno a su entonces presidenta Dinorah Figuera. Según el Gobierno estadounidense, Estados Unidos quiere acompañar el proceso como apoyo.
Los participantes quieren elaborar una agenda común para las instituciones democráticas, los derechos políticos y la recuperación económica del país. Las conversaciones se vinculan con varios intentos previos de mediación que no produjeron un acuerdo duradero entre el Gobierno y la oposición. Sin embargo, esta vez el punto de partida ha cambiado fundamentalmente: Maduro se encuentra bajo custodia estadounidense desde enero, mientras Delcy Rodríguez dirige Venezuela de forma interina.
Las fuerzas armadas estadounidenses detuvieron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, el 3 de enero de 2026 durante una operación en Venezuela y los trasladaron a Estados Unidos. Según documentos del Congreso de Estados Unidos, Washington justifica la actuación con acusaciones de narcotráfico y otros delitos. Maduro rechaza las acusaciones. Su mensaje del domingo no contiene declaraciones sobre su proceso penal ni la exigencia de desempeñar un papel propio en las negociaciones.
El llamamiento se dirige por tanto principalmente al sector chavista, en el que Maduro sigue teniendo influencia política. La dirección interina se apoya en instituciones estatales centrales y en la mayoría parlamentaria. Sectores de la oposición exigen, en cambio, reformas del sistema electoral y judicial. Por ahora no está garantizada una amplia representación de los adversarios del Gobierno: la política opositora María Corina Machado rechaza participar en las conversaciones respaldadas por Washington.
Las negociaciones comienzan en el contexto de una confrontación política de años, marcada por la represión, elecciones controvertidas, casos de encarcelamiento político y bloqueos institucionales. En febrero, la Asamblea Nacional aprobó una ley de amnistía que, según datos oficiales, debía permitir la liberación de numerosas personas encarceladas por motivos políticos. La primera sesión de la nueva ronda concluyó con el objetivo declarado de preparar una transición democrática y reformas institucionales; inicialmente no se dieron a conocer garantías vinculantes para la participación política ni para futuras elecciones.
Fuentes
- Franceinfo
- Associated Press
- Servicio de Investigación del Congreso
- Departamento de Estado de EE. UU.
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