Fleurance – 09.06.2026: El lunes por la noche, varios miles de personas se reunieron en más de 160 cis de Francia para protestar contra el maltrato infantil y las deficiencias del sistema judicial. Estas manifestaciones a nivel nacional fueron desencadenadas por la trágica muerte de la niña de once años Lyhanna, desaparecida el 29 de mayo en Fleurance, en el departamento de Gers. Su cuerpo fue encontrado el 4 de junio en un silo de granos cerca de Fleurance.
El principal sospechoso, Jérôme Barella, un hombre de 41 años que había sido denunciado en varias ocasiones por abuso sexual infantil, niega las acusaciones. A pesar de las denuncias anteriores, no fue detenido hasta después de la muerte de Lyhanna. Esta demora en el proceso judicial ha provocado una indignación nacional y ha puesto en cuestión la eficacia del sistema de justicia.
En la misma Fleurance, aproximadamente 6.000 personas participaron en una manifestación conmemorativa silenciosa. Los asistentes llevaban ropa blanca y carteles con mensajes como “¡Nunca más!” y “Te amamos. Te extrañamos.” Los padres de Lyhanna encabezaron la procesión, mientras que su madre, en una carta emotiva, pidió perdón: “Por favor perdóname por lo que sufriste.”
En otras cis como Auch, Besanzón, Belfort, Vesoul y Pontarlier, cientos de personas se congregaron frente a los tribunales para protestar contra las deficiencias estructurales en el manejo de casos de abusos sexuales a menores. La asociación sindical feminista del Doubs criticó las altas tasas de cierre de denuncias por violación y exigió la pronta aprobación de una ley integral para mejorar la protección de los niños.
En París, los manifestantes se reunieron frente al Ministerio de Justicia pidiendo una reforma profunda del sistema judicial. Portaban pancartas con lemas como “Justicia, despierta” y “Nunca más algo así”. Las protestas contaron con el apoyo de diversas organizaciones y personalidades, entre ellas la directora Andréa Bescond, víctima de violencia sexual, quien había convocado a manifestaciones en Montauban y Castelsarrasin.
El gobierno francés respondió ante las protestas. El presidente Emmanuel Macron y el ministro de Justicia Gérald Darmanin reconocieron fallos sistémicos en el manejo de las denuncias previas contra Barella y pidieron disculpas a la familia de Lyhanna. Darmanin anunció que se evaluarán reformas para evitar estas negligencias en el futuro. En particular, se buscará acelerar los procesos judiciales en casos de abusos infantiles y mejorar la protección a las víctimas.
Las manifestaciones reflejan una amplia indignación social y ponen de manifiesto el urgente deseo de contar con un sistema judicial eficaz que proteja mejor a los niños. Numerosos cinos hacen un llamado a la política y la justicia para aprender de este caso y evitar que tragedias similares vuelvan a ocurrir.