París – 05.07.2026: En numerosas cis de Francia miles de personas se manifestaron el sábado 4 de julio para reclamar un marco legal amplio contra la violencia de género y sexual. La convocatoria partió de una amplia coalición de organizaciones feministas así como de asociaciones de padres y defensa de los derechos de la infancia, que exigen una estrategia interministerial vinculante con responsabilidades claras y financiación garantizada.
La movilización cobró impulso tras la muerte violenta de la niña de once años Lyhanna, que suscitó consternación en todo el país. Para las asociaciones, el caso pone de manifiesto lagunas flagrantes en la prevención, en los mecanismos de denuncia, en los centros de acogida y en el acompañamiento de las víctimas durante las investigaciones y los procedimientos judiciales. Se reclama una ley marco que agrupe medidas en las escuelas, los servicios de salud, el trabajo social y la justicia y que cuente con financiación a largo plazo. Varias iniciativas señalan documentos conceptuales disponibles desde 2024 que ahora deberían plasmarse en ley.
Según las organizadoras y las autoridades locales, las cifras de participantes variaron según el lugar: en metrópolis como París, Lyon o Marsella se reunieron cientos o miles de personas, mientras que en cis más pequeñas hubo concentraciones menores, a menudo simbólicas. Las pancartas abordaban, además del bienestar infantil y la prevención, la necesidad de unidades de investigación especializadas, formación extendida para policías, docentes y personal sanitario, así como asistencia jurídica fiable para las víctimas.
Recibieron apoyo grandes asociaciones de padres y sindicatos, entre ellos la FCPE y la FSU. Exigen estándares vinculantes para las escuelas, como sistemas de denuncia accesibles, módulos de prevención obligatorios y puntos de apoyo protegidos. Los grupos de la sociedad civil también insisten en la necesidad de datos y evaluación: las estadísticas nacionales sobre denuncias, condenas y reincidencias deben publicarse regularmente para evaluar el impacto y las lagunas de las medidas.
Políticamente, el tema ya está sobre la mesa en la Asamblea Nacional. El gobierno anunció a mediados de junio que prepararía un proyecto de ley e iniciaría un debate. Sin embargo, los plazos concretos y las dotaciones presupuestarias siguen sin definirse. Por ello las activistas exigen un calendario vinculante con cronogramas para las consultas, el trámite parlamentario y la implementación en las administraciones. Varias asociaciones anunciaron acciones de seguimiento y nuevas jornadas de protesta hasta que haya compromisos claros sobre personal, formación, estructuras de atención y protección de emergencias y tribunales especializados.
Las manifestaciones del 4 de julio evidencian así la presión social persistente. Para las organizadoras es clave que una ley marco no sea solo simbólica, sino que funcione como instrumento de gobernanza: con responsabilidades establecidas entre los ministerios del Interior, de Justicia, de Educación y de Salud, presupuestos garantizados y un mecanismo de supervisión independiente. Que el gobierno cumpla las expectativas en los próximos meses dependerá, según las asociaciones, del alcance y la obligatoriedad de las medidas previstas.
Fuentes
- Boursorama/AFP
- Coalition féministe et enfantiste (oficial)
- Euronews
- Centre Presse Aveyron
- FCPE