Beauvais – 15.07.2026: Las sospechas se dirigen contra una red que, según los investigadores, se habría abastecido de armas en Suiza y las habría distribuido posteriormente en Francia. Nueve personas, entre ellas un agente de policía, fueron imputadas a finales de junio en un procedimiento por presunto tráfico de armas de guerra. Ocho de ellas se encuentran en prisión preventiva.
La investigación comenzó en abril en la fiscalía de Beauvais. Entretanto, la fiscalía de Lille dirige el procedimiento. Según la información conocida hasta ahora, los investigadores ven indicios de una estructura organizada para la fabricación y venta de armas de guerra. El centro de las actividades habría estado en la región de París, aunque las conexiones se extendían hasta Suiza.
Durante una operación el 23 de junio, las fuerzas policiales francesas detuvieron a doce personas, diez en Francia y dos en Suiza. En la operación participaron servicios policiales de tres departamentos franceses; también colaboraron autoridades suizas y Europol. Tres días después, nueve acusados comparecieron ante un juez de instrucción y fueron formalmente imputados.
Se les acusa, entre otros delitos, de posesión, fabricación y comercio no autorizados de material de guerra, armas, municiones y componentes esenciales de armas de las categorías A y B, de forma organizada. También se sospecha su participación en una asociación criminal. Estas acusaciones son objeto del procedimiento en curso; solo un tribunal decidirá sobre la culpabilidad o inocencia.
Según las autoridades investigadoras, entre los acusados también figura un agente de policía. Se le acusa de haber apoyado a la presunta red mediante consultas de archivos protegidos. Contra él y contra el acusado considerado como presunto cabecilla del grupo existen además sospechas de corrupción y receptación. No se publicaron nombres.
Durante los registros en Francia, las fuerzas de seguridad incautaron, según la información disponible hasta ahora, 23 armas de fuego, entre ellas numerosas armas modificadas o manipuladas. También se encontraron granadas, cargas explosivas y detonadores. Se decomisaron más de 100.000 euros en efectivo y tres vehículos. Hasta ahora se desconoce si los objetos incautados ya fueron utilizados para cometer delitos y en qué medida.
El caso muestra hasta qué punto las autoridades de seguridad deben colaborar estrechamente en la lucha contra el tráfico transfronterizo de armas. Para los investigadores, ahora se trata de esclarecer las rutas de suministro, los posibles compradores y el papel exacto de cada uno de los acusados. Aún están pendientes nuevas diligencias de investigación y posibles decisiones judiciales.
Fuentes
- Franceinfo
- RSI Radiotelevisione svizzera
- Europol
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