La ola de calor extraordinaria en Francia aparentemente ya está cobrando vidas. El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, declaró el jueves por la mañana en una entrevista televisiva que la mortalidad en la capital está aumentando y que ya hay víctimas. Sin embargo, no dio cifras concretas. La recopilación de las muertes relacionadas con el calor es responsabilidad de las autoridades sanitarias.
Hasta ahora no hay datos oficiales sobre cuántas personas han fallecido debido a la actual ola de calor en París. Grégoire señaló en cambio varios desarrollos preocupantes: el número de llamadas de emergencia al servicio de rescate ha aumentado notablemente, al igual que las intervenciones de los bomberos y las admisiones en las salas de urgencias de los hospitales. Al mismo tiempo, se está registrando un aumento de la mortalidad en la capital.
El alcalde describió la situación como “bastante crítica” y urgió a la población a tomar precauciones. Según su evaluación, no solo las personas mayores están en riesgo. Advirtió especialmente a quienes tienen entre 50 y 70 años, que a pesar de las temperaturas extremas continúan con su vida cotidiana habitual. También las actividades deportivas durante las horas más calurosas del día podrían suponer riesgos considerables para la salud.
La ciudad de París ha adoptado una serie de medidas de protección adicionales ante el calor persistente. En las escuelas se instalarán varios cientos de aparatos de aire acondicionado adicionales, y algunas aulas recibirán sistemas móviles de pulverización para enfriar el ambiente. Casi todos los parques y zonas verdes permanecerán abiertos las 24 horas para que la población pueda acceder a lugares más frescos incluso durante la noche. Además, se han ajustado los horarios laborales de varios empleados municipales, especialmente en la recolección de basura, para evitar intervenciones durante las horas de mayor calor.
Francia está experimentando actualmente una de las olas de calor más severas desde el verano récord de 2003. El jueves, 72 departamentos estaban en el nivel más alto de alerta por calor. En numerosas regiones se esperaban temperaturas superiores a 40 grados Celsius, mientras que las noches tropicales sin un enfriamiento significativo agravan aún más la carga.
Las declaraciones del alcalde de París deben entenderse principalmente como una advertencia política y sanitaria. Aún no hay un balance oficial de muertes relacionadas con el calor. Tradicionalmente, este se publica solo después de que las autoridades sanitarias analicen los datos completos de mortalidad. Se consideran tanto las muertes directamente atribuibles al calor como las indirectas, por lo que las cifras fiables solo estarán disponibles con cierto retraso.
Autor: P. Tiko