Ante una ola de calor excepcional y persistente, el primer ministro francés Sébastien Lecornu ha instado a La Poste a una “movilización extraordinaria” de sus carteros. El objetivo de la medida es reforzar la protección de las personas especialmente vulnerables, en particular las personas mayores y las que viven solas en sus hogares. La iniciativa forma parte de una ampliación integral del plan nacional de protección contra el calor.
Concretamente, se espera que los carteros presten una atención especial a las personas en situación de vulnerabilidad durante sus rutas diarias de reparto. Se les pide que se dirijan a personas mayores o aisladas, que las animen a inscribirse en los registros municipales para residentes en riesgo, y que recuerden importantes medidas de conducta para las altas temperaturas. Estas incluyen beber suficiente agua, evitar el calor del mediodía y ventilar y refrescar regularmente las viviendas. Si los carteros detectan situaciones preocupantes, deben notificarlas a las autoridades competentes o a los servicios sociales.
El gobierno francés justifica el uso de La Poste por su presencia generalizada en todo el país. Especialmente en regiones rurales o barrios donde las personas que viven solas suelen tener pocos contactos sociales, los carteros a menudo son las únicas personas que visitan regularmente. Por ello, sus rutas diarias están pensadas para complementar, pero no reemplazar, el trabajo de los municipios, los servicios sociales comunales (CCAS) y las organizaciones de ayuda.
Paralelamente, el gobierno ha activado también el nivel operativo más alto del plan nacional de emergencia sanitaria ORSAN. Esto permite a los hospitales desplegar personal adicional de la reserva sanitaria y fortalecer la cooperación entre los centros de salud. Si es necesario, se pueden posponer intervenciones médicas no urgentes para liberar capacidad para emergencias relacionadas con el calor.
Según la evaluación del gobierno, el enfoque actual se centra más en proteger a quienes continúan viviendo en sus propios hogares. Los residencias de ancianos y centros para personas mayores han mejorado significativamente sus planes de emergencia y protección contra el calor desde la devastadora ola de calor de 2003. Por el contrario, las personas que viven solas y socialmente aisladas siguen siendo el grupo poblacional más vulnerable cuando las altas temperaturas persisten durante varios días.
Con la incorporación de los carteros, Francia adopta un enfoque pragmático: se aprovechan las estructuras existentes del servicio público para alcanzar a las personas en riesgo de forma temprana y prevenir situaciones de emergencia sanitaria en la medida de lo posible. Especialmente en tiempos de aumento de eventos meteorológicos extremos, este tipo de sistema de alerta temprana de bajo umbral gana en relevancia.
Autor: Andreas M. Brucker